Vienen por mí

Lo dice una y otra vez. Lo repite como si fuera una pesadilla de la que no termina de despertarse. “Vendrán por mí”, o “ahora vienen por mí”. Lo dice como el que se sabe acorralado y se debate entre entregarse (porque sabe que le llegó la hora) o resistir (porque tiene miedo). Vienen por mí, como si los otros están cometiendo una injusticia. Lo dice a manera de amenaza. Si vienen por mí, vienen por ustedes. O, si vienen por mí, olvídense de sobrevivir sin mí. ¿A quién se lo dice? ¿A los pobres que sustentaron con su voto su inmenso poder electoral? ¿A los que tienen nueve años esperando la casita? ¿A los que cada vez se sienten más invisibles? ¿A los que sienten que se les desinflan las esperanzas de redención? ¿A los que leen en la prensa que Venezuela triplica su gasto militar, mientras el sumo pontífice del negocio dice que esta es una revolución de amor?
Vienen por mí, repite. Y lo dice porque sabe de la debacle que se le presenta en noviembre. Sabe que Diosdado Cabello, por ejemplo, sacó 80 mil votos (eso dicen) para ser el abanderado del gobierno en Miranda en las próximas elecciones de gobernadores. Que con toda la presencia mediática, el insufrible Mario Silva habrá sacado un poco más que eso en un estado tan importante como Carabobo. Por eso las estrategias sucias. Por eso la lista Rufián (¡Qué vergüenza tener que detener a Enrique Mendoza con esas estratagemas baratas!). Por eso, y lo más importante de todo el asunto, la ley de inteligencia y contrainteligencia.
En dos platos: a menor popularidad mayor represión. A menor carisma mayor terror. Por ahí van los tiros. No piensa entregar, porque no piensa entregar cuentas. Porque sabe que se volvió loco con el país, con sus finanzas, con sus leyes, con los derechos de sus conciudadanos. Porque sabe que la lista es larga de las fechorías es larga. Porque en las pesadillas donde despierta boqueando y repitiendo vienen por mí, se ve pagando las décadas de cárcel de la que lo libró Caldera. Eso es el fondo del asunto. Y tiraron la reforma (fallida). Y la siguen deslizando. Y asoman que van a tirar una reforma de la Constitución. Nada eso es posible sin apoyo popular. Por eso ahora viene el verdadero psico-terror. Que aproveche el sufrido pueblo de Cuba y que se arreche de una vez, que los mejores esbirros del régimen, los más experimentados, están cuidando la joya de la corona de los Castro.
Por lo importante que es la ley de inteligencia para sus planes de ir instalando la dictadura que ya no tiene votos, comenzaremos a reproducir, a partir de hoy, algunos artículos, editoriales y análisis de prensa sobre su contenido, para los que aún dicen “no vale, yo no creo”.
Mañana, el primer artículo.

Se lo dio todo y no le dio nada

La cuarta república se lo dio todo. Siendo uno de los nueves hijos de un maestro de escuela, allá en un pequeño poblado llanero, estudió el bachillerato en un liceo público y logró ingresar a la Academia Militar (suerte que tuvo de no haber nacido en Perú, por ejemplo). Como en las cuñas de crédito fácil: sin referencias, sin inicial. Se sabe que, durante la cuarta república, llegó a teniente coronel. Nada mal. Es decir, vivió toda una vida mantenido por el Estado. Y hasta hubiera llegado a general, si no se hubiese puesto tan ambicioso. La cuarta república cumplió todos sus sueños. Si atendemos a sus historias, en la cuarta fue pelotero, músico, coplero, robagalliinas, periodista y poeta. Según sus palabras, hasta tuvo una vida de aventuras, combatiendo guerrilleros “por esos caminos y esas montañas de la patria”. Y todo eso, financiado por un papá Estado generoso que no le exigía nada a cambio, por vivir esa vida de sueños cumplidos.
La cuarta república se lo dio todo. Hasta una esposa “catirita de ojos verdes”, adorno y anhelo predilecto de los mestizos cuando les da por amainar un poco su complejo de inferioridad.
Según sus palabras, hizo de todo en esta vida antes de ser presidente. Claro, con su llegada al poder llegó a su final la generosa cuarta república. Ahora se conforma con ser el líder de una revolución mundial, con todo el nivel de vida que ello conlleva.
Según sus palabras, antes, en la cuarta, para ser candidato a un cargo de elección popular, “había que ser blanco y doctor”. Es decir, que el “indio” Andrés Velásquez nunca se lanzó a la presidencia. O, con más éxito, el “bachaco” Luis Herrera no coronó ese sueño. O el “negro” Aristóbulo no alcanzó la Alcaldía de Caracas. De hecho, según sus palabras, un “zambo” (golpista por demás señas) tampoco llegó hasta el máximo cargo de elección popular en Venezuela.
De hecho, según eso, toda la élite del adecaje cuartorrepublicano era rubia y poseía estudios académicos. Nos referimos a Lusinchi, Piñerúa, Leoni y el mismísimo Betancourt (todos nacidos en el corazón profundo de la patria, en hogares bastante modestos, y llevando a cuestas fuertes marcas provincianas en sus maneras).
Es decir, si creemos en sus palabras, lo tuvo todo y lo hizo todo. Pero, por otra parte, si creemos estrictamente en sus palabras, no pudo haber existido. Nunca.
Definitivamente, por complejos recovecos meten ciertas bocas sueltas al lenguaje y a la realidad.

(a partir de una conversación sostenida con Pratt, rodando por la Regional del Centro)

Y qué dijo el loco hoy

Las cuentas siguen sin cuadrarle. Los numeritos no dan ni con el mejor maquillaje. El Zulia es uno de esos estados que están irremediablemente perdidos. Pero la lista es, más bien, larga. Y penosa para su deformado ego. Lo acaba de confirmar. Aunque es obvio (como lo señalan los amigos que comentaron en el post anterior) que se trata de un vulgar y desesperado pote de humo que ni los chavistas están comprando, sigue apelando a la emoción. A esa flaca emoción que despierta. A ese bostezo escapado entre el estertor y el tedio. Ayer, frente a funcionarios suramericanos que venían a ver si todavía le queda algo a la olla del faraón alucinado, denuncio que “ya presentaron un plan de secesión del estado Zulia, la zona petrolera, el gobernador de allá, unos alcaldes y diputados del Consejo Legislativo regional. Yo les he dicho que la única forma de que nos arranquen el Zulia, o cualquier parte de Venezuela, es que haya una guerra aquí, la guerra de secesión”. ¡Dios, oh, la guerra! No, no lo permitas, gran héroe del Museo Militar…
Luego, ufano, los retó (¿a quienes?): “Búsquense un ejército y arránquennos, si pueden, un pedazo de esta patria. Tendrán que pasar por encima de nuestros cadáveres. No lo van a lograr”. En este punto, porque ya la vena de la emoción se ha desgastado demasiado, demasiado, es de suponer que fue necesario que el equipo de producción desplegara los carteles de “Aplausos”, mientras los presentes aplastaban pesadamente, por breves segundos, las palmas de sus manos, unas con otras, mientras se preguntaban cómo habían llegado a ese punto tan indigno.
Triste, humillante dicho aquel que reza que por la plata baila el mono.
Paradójico: luego de tanto atacar a los medios, de acusarlos de toda la ineficacia y corrupción de su ¿gobierno? comienza a encontrarse con la dura realidad de que esos medios están a punto de crear una minúscula sección perdida en el bosque de las noticias: “La última del loco”, o “La paja del día”, o algo así, pero allí, en un recuadro entre los obituarios, las curiosidades, la farándula y los clasificados. Allí irán a dar las excentricidades del hombre que iba a cambiar el mundo.

¿Qué dijo el loco hoy? Yo no sé, hace meses que no leo la sección de humor.

Allá vienen los separatistas

Frente a un mapa, y con un marcador en la mano, Chávez, en cámara, trasmitido por la televisora de todos los venezolanos (con todas las televisoras de todos los venezolanos “voluntariamente” encadenadas a la señal de VTV), iba señalando los estados que formarían parte de un plan separatista orquestado por ¿adivinen quién? Ajá*, ¿acompañados por quién?, por supuesto**, al cual bautizó con el exótico nombre de La media Luna (¿esa no es la musulmana? ¿O hay medias lunas buenas y medias lunas malas?). En ese plan “ofensivo y violento” (a nosotros nos place agregar “macabro”), “ellos tienen la intención de mantener Maracaibo, la oposición y el imperio, tienen en sus planes ganar los Andes, Táchira, y Mérida, Barinas y Apure. Esto conforma la media luna venezolana. Ellos van tratar de levantar un movimiento secesionista y desestabilizador”, miente sin rubor. Según esta fantasiosa versión, “de lograr ganar también Carabobo, Aragua, Vargas y Aragua sería un plan de doble acción, que formaría parte del Plan Central de Operaciones”, para ejecutar (aquí nos sumamos al delirio y le ponemos algo de nuestra propia cosecha): el plan de doble tenaza, también conocido como doble hojilla (esta, no aquella), que si a la primera se le pasa, la segunda las arrasa. Al parecer, este plan consiste en hacer gobiernos medianamente decentes (que recojan la basura y tapen los huecos de las calles), para pretender demostrar, falazmente, que el gobierno bolivariano es inepto.

¿Quién puede tomar en serio a un hombre que diga eso en cámara? Mientra el chavismo sin Chávez hace tiempo se lanzó en la búsqueda de los votos, fundando partidos (el único separatismo del que se tenga conocimiento hasta ahora), y el PPT (aliado del gobierno) está perdiendo la paciencia porque los están dejando rezagados en el reparto electoral, un lunático (al que, valga decirlo, apoya las causas de la ETA y del IRA) sigue demostrando que hace tiempo se le acabó el discurso, y que esa visión centralista (imperial y hegemónica) que defiende como panacea de todos los males, se desmorona ante las más obvias evidencias.

Ya se le desinfló el coco de Bolivia. Santa Cruz dice: no hay intenciones separatistas (palabra de esta temporada que tiene que intercalar en el discurso cualquier funcionario del régimen que se precie). En Brasil funciona una federación, y el imperio mesmo es una muestras de federación, con cierta autonomía, pero sin el más mínimo interés en dejar de ser parte del coloso. Pero debe radicalizar el discurso para mantener el centralismo; esto es, así como el último emperador de Etiopía, ser el único que entregue los chequecitos, las tierritas y los carguitos. Es decir, la más nauseabunda demagogia. Es decir, mantener el clientelismo, o la lealtad por el estómago que es lo mismo.

Corren tiempos duros para un discurso hueco, que no resolvió ningún problema. Corren tiempos duros para aquel que cada vez que agarra un micrófono discursea como el candidato opositor que acaba de agarrar el coroto (una mezcla de denuncia con promesas a futuro). Las misiones quedaron empantanadas en un océano de corrpución. Los cinco motores se fundieron. No le han metido ni un coscorrón (luego de 25 denuncias de intentos de asesinato). Los reservistas se quedaron dormidos en el Ávila esperando la invasión gringa. Las tres R se redujeron a dos P (pura paja). Los socialistas no se han bajado de sus hummer ni de sus trajes caros ni de sus whiskies 18 años. Los pobres son cada vez más pobres. El desabastecimiento sigue siendo el fantasma de la quincena. Los precios se disparan al cielo. La corrupción y el hampa son los únicos que gobiernan el país…. Ah, pero siempre hay un recurso:

¡Miren! ¡Allá! ¡Los separatistas! ¡A ellos!

* La CIA y el Imperio todo mesmo
** Los lacayos apátridas internos
***: * + ** Enemigo externo + enemigo interno = la fórmula clásica del fascismo para justificar la supresión de las libertades en nombre de “los más altos intereses de la Patria”, los cuales están ¿representados en la figura de quién? Oye, pero qué lúcidos están estos lectores hoy.

Será que alcanzamos el socialismo del siglo XXI

Caracas se quedó sin servicio eléctrico por un poco más de media hora. En toda la ciudad. ¡Toda! Una ciudad tan descabellada como Caracas, sin semáforos, sin bombeo de agua, ¡sin metro! Dicen que en otras regiones del país también sucedió lo mismo. Regresó, pero regresó herida. El metro lo cerraron. Quién sabe por qué, qué mecanismo de emergencia no funcionó y se dañó. Bueno, pero escríbanlo que en el próximo capricho de Chávez (no sé, el cumpleaños de la morrocoya), volverá a ponerlo gratis para que siga generando pérdidas. Y los realitos que sobren, a sacar el periodiquito chavista que reparten en el metro y ve al país más bonito y arregladito que el diario Vea.
Caracas se quedó sin metro en la hora pico. Mujeres con tacones, con niñitos, viejitos, todos caminan, al ritmo de la revolución, quién sabe cuántas decenas de cuadras. ¿Y los planes de contingencia del ejército y de la reserva, para movilizar a la población? ¿Y los camiones tiuna y toda esa paja loca? Ah, claro, eso lo harían si fueran institucionales. ¿Esos son los tipos que pretenden resistir una invasión gringa, que no pueden tener planes de contingencia para un caso de un apagoncito en nuestra bolivariana Electricidad de Caracas? Qué patéticos.

***

Todavía, una hora después, Caracas sigue sin metro. Y sin declaraciones oficiales. Ni plan B. Nada. La gente caminando decenas de cuadras. En aceras rotas y llenas de basura. En calles peligrosas y sin ley. Cuidándose de los motorizados y los malandros. Eso de trabajar es mal negocio. Mejor decir idioteces como pedir listas de enemigos por parroquias. O decir que los oficiales que no sean chavistas son unos cobardes. Es decir, jalar bolas. Porque eso de trabajar, en un país de gente que desconoce eso, es muy duro. Es subversivo.

Y los precios siguen subiendo. Y el caos hace tiempo que es incontrolable. Y el transporte público deteriorándose cada día más. Y Cilia Flores frente a la Asamblea. Y Maduro es canciller. Y Rodríguez Chacín es ministro de este caos. Y Juan Barreto dice que una obra por minuto, pero no aparece. ¡Pongan a esos motorizados hampones a llevar viejitas a sus casas, por el amor de Dios!

***

Hora y media después y el metro sigue sin funcionar. 5:30 pm. Ni un autobusito de los tantos que movilizan “al pueblo” a las concentraciones del gobierno se ve en las calles, recogiendo trabajadores. Trabajadores que en dos días estarán en su primero de mayo, todavía cansados de la caminata del martes, con la inflación aniquilante, sin idea de los tradicionales aumentos salariales.
Coño, si esto no es un gobierno neoliberal-bochinchero-corrupto, que alguien me explique qué sí lo es.

***

¿Con Chávez manda el pueblo… Así es que se gobierna… El mar de la felicidad? ¿Será una nueva forma de hacer campaña electoral?

El único ejército de invasión, el que va a acabar con todo, el que no va a dejar nada operativo, no tiene portaaviones ni misiles tomahawks.
Está ahí, en Miraflores, diciendo, denme tiempo que esto de gobernar no es fácil.

¡Dios mío, si hasta Lusinchi lo hizo mejor!

***

Dos horas después y sigue sin haber metro. ¿Será que ya empezamos el asueto del primero de mayo?
¿Será que ya llegó el paraíso prometido, el del trueque, las comunas y el desarrollo endógeno? ¿Será que alcanzamos, al fin, el socialismo del siglo XXI?

Me suena… me suena…

El “presidente” de Zimbabwe, Robert Mugabe, tras 28 años en el poder (sí, ese mismo cuyo gobierno emitió un decreto en el que se penalizaba burlarse del mandatario, por aquello de que se lesiona la majestad del poder, o algo así), luego de negarse a reconocer su derrota en las pasadas elecciones, apenas sobrepuesto de la derrota, retomó el discurso agresivo con miras a no reconocer nada, y a atornillarse al poder, a pesar de la hiperinflación, el descontento, la escasez alimenticia y el rechazo de la población a su desgastado gobierno. Ya dijo, en alusión a un comentario de Gordon Brown, primer ministro británico (el comentario fue simple y obvio: “nadie cree que Mugabe realmente haya ganado las elecciones”), que “nunca volveremos a ser una colonia, nunca nos echaremos atrás”, apelando al más ramplón nacionalismo.
Durante las irregulares elecciones, un agente electoral de la oposición murió apuñalado por partidarios de Mugabe y de su partido (Zanu-PF).
En vista de que la Comisión Electoral (cuyos miembros son nombrados por el presidente), se niega a dar los resultados electorales, y en vista de que la Corte Suprema de Justicia se niega a obligar a aquella a permitirle a la oposición a acceder a esta información, el opositor Movimiento para el Cambio Democrático llamó a una huelga general. A ese llamado a huelga, el portavoz de la policía zimbabuense, Wayne Bvudzijena, apeló al terror de la población, afirmando que “como todo el mundo sabe, las pasadas huelgas se caracterizaron por saqueos de propiedades y amenazas de muerte”, agregando la clásica amenaza de que “aquellos que alteren el orden público serán tratados con severidad y firmeza”.
Otro portavoz gubernamental habría reaccionado al comentario de Brown, afirmando algo así como que: los que denuncian al gobierno en el extranjero deberían ser catalogados como traidores a la patria y, deslizó que la legislación es clara al respecto. Es decir, los opositores son apátridas que se unen con las potencias extranjeras para volver a colonizar Zimbabwe, que es libre gracias al brazo protector de Mugabe.
Mientras la oposición presiona para que se den los resultados, Mugabe la acusa de atribuirse el triunfo, intentar desestabilizar al país y hacer trampas, comprando conciencias, “pero este pueblo despertó. Este pueblo nunca más volverá a ser colonia”

Supongo que en la capital de Zimbabwe habrá su avenida Bolívar, y allí serán llevados (un poco coaccionados) los empleados públicos con franelitas y eso, y allí gritarán consignas y escucharán discursos grandilocuentes, y volverán a sus casas a descubrir que no hay para comer, pero, qué carajo, Zimbabwe no volverá a ser colonia de nadie, y eso les dará una inmensa satisfacción mientras miran con desprecio al hijo estudiante que se dejó llenar la cabeza de tonterías. Hablando de necesades como corrupción, miseria, atraso, necesidad de cambio.
Si no se metiera en vainas, hasta le conseguiría un puestico en el ministerio, pero ¿Quién entiende a esos muchachos?

Post-post:
Tomado de El Universal del 19 de abril:

El presidente de Zimbabwe, Robert Mugabe, desechó toda crítica a su régimen con ocasión del 28º aniversario de la independencia del país, y evitó pronunciarse sobre las elecciones del 29 de marzo que han llevado a su país a una crisis sin precedentes.
“Hoy oímos decir a los británicos que aquí no hay democracia, que la gente está siendo oprimida, que hay una dictadura, que no se respetan los derechos humanos ni la ley”, afirmó Mugabe en su arenga ante un estadio repleto en Harare, citó AFP.
A su llegada al estadio, Mugabe fue recibido por una muchedumbre alborozada al grito de “Ndidaba Vonogona” (”Es un buen padre”) que enarbolaba banderas de la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico, el partido de gobierno.

¿Cuántos dictadores bananeros, excéntricos, ególatras, que usan el mismo prehistórico guión, quedarán en el mundo en este siglo XXI?
Afortunadamente se cuentan con los dedos de una mano.

Heil, Sabaneitor!


… La creación de un cuerpo separado de Reserva contradice el criterio tradicional de todas las fuerzas armadas del mundo, en las cuales los batallones de reserva son propios de cada componente, atendiendo a la especificidad de cada uno de ellos. En nuestro caso, no. Ahora, la Reserva es un cuerpo único en el cual los límites entre los componentes han sido borrados. De modo que para todo efecto práctico, la Reserva es un nuevo componente de la FAN, el quinto, paralelo a los otros cuatro y, en principio, mucho más numeroso.
Supuestamente, ya hay 70 mil personas integradas a la Reserva. ¿Con qué objeto se crea una FAN paralela –en verdad, más un Ejército paralelo, que una FAN completa? El objetivo no es esa mítica guerra contra el Imperio. La Reserva está concebida como un cuerpo político al servicio estricto del Comandante en Jefe, bajo cuyo mando directo está. Es una guardia pretoriana. Es una forma de paramilitarismo. Su “seguro” ante la FAN tradicional, cuya “lealtad” siempre le será sospechosa. De hecho, conociendo el modo de proceder del oficialismo, puede tenerse por seguro que la integración física de la Reserva está políticamente filtrada.
Sus miembros responden a la orientación política de su Comandante en Jefe y seguramente cada uno porta carnet del PSUV. Si existe algún antecedente histórico, es el de la SS de Heinrich Himmler, paralela a la Wehrmacht: la Fuerza Armada, de Alemania, bajo el mando de Adolfo Hitler.

Teodoro Petkoff (Tal Cual, 15 de abril de 2008)

Lo importante es que el pasado se adapte a sus fantasías

Los “empresarios” que parasitan a la sombra del gobierno más corrupto de la historia de la nación, han hecho fortunas súbitas dignas del record Guinness. Y debe ser así, cuando el dedo mágico borró la práctica de la licitación, y Clodosvaldo Rufian (el ratificado contralor) borró precisamente la práctica de la contraloría al gasto público. Eso justifica que el metro funcione gratis el día de hoy para “apoyar al presidente Chávez”, según lo dicen con pasmoso descaro por los altoparlantes del sistema público. Eso explica, también, como para cada concentración (cada vez más pobre a pesar de los esfuerzos y las presiones sobre los empleados públicos) reparten miles de franelitas rojas con la inscripción de turno (es decir, cada franela sirve sólo para una concentración, porque son temáticas). La de este fin de semana dice: “Nunca volveremos a ser colonia de nadie”. Claro, mientras que unos cuantos pendejos abrevan en esas ilusiones, la basura cada vez se convierte en un problema más grave, al menos en el municipio Libertador. Mientras, la inseguridad lleva a los caraqueños a límites de paranoia colectiva. Mientras, la inflación y el desabastecimiento han sido dos factores que, de manera tajante, han disminuido el nivel de vida de los venezolanos.
Mientras el país espera que Chávez, luego de diez años, por fin gobierne y deje de prometer y deje de culpar al Imperio de todos los males (es decir, que deje de ser candidato de los descamisados, y se dedique a gobernar a todo un país), la agenda del gobierno para estos días, con su respectivo gasto astronómico, incluye un foro en el Teresa Carreño, una sesión especial de la Asamblea en el puente Llaguno y una marcha para calmar el ego del comandante bananero en Caracas para cerrar su fantasía de fin de semana (ya saben para qué el gobierno quiere el control de más y más empresas: a falta cada vez más evidente de pueblo, allí estará la “fuerza” futura de sus concentraciones. Según los que trabajan en el sector público, a esos órdenes de asistir le llaman, en su neolengua, invitación).
Como siempre, en su aberrante visión de la realidad, el enajenado caudillo de la banda mafiosa que se hizo del poder en Venezuela, lanza toneladas de retórica y de mentiras sobre la historia reciente: “Al imperio norteamericano, acostumbrado a invadir países, derrocar gobiernos y matar presidentes, se le fracturó la mano hace seis años en aquella operación, donde utilizó a la oligarquía, los viejos partidos de la Cuarta República, los viejos sindicatos, la cúpula empresarial, generales y almirantes traidores y toda la fuerza económica, todas las televisoras privadas, emisoras, porque chocó con piedra dura que es el pueblo venezolano”. Todo tan típico, tan él, tan patético y tan aburrido. Lo importante es que el pasado se adapte a sus fantasías. Aunque en eso se nos vaya la verdad, el presupuesto de la nación, y una oportunidad de oro de crecer como nación y combatir la pobreza.

*

11 de abril, doloor vivo. Es asqueroso, nauseabundo, digno de seres inescrupulosos que le sacan provecho a todo, buscarle ganancia política al dolor de todas las personas que perdieron un familiar, un amigo, esa infausta tarde en que el líder enajenado hacía una cadena para esconder al mundo los crímenes que se estaban cometiendo a las afueras de Miraflores. Su ego está tan contaminado, tan enfermo, que, como cuando lo mandaron a callar, no soporta la verdadera historia (que lloró, que pidió perdón, que solicitó la mediación de miembros de la Iglesia “para que no lo mataran”) y vivirá para cambiarla, para ponerse heroico y victorioso. Aun a costa de pisar la memoria de tantos desconocidos, y el dolor de tantas familias que sienten un tirón en el corazón cada vez que se acerca esta triste e infausta fecha. Es un puñal clavado en nuestra historia; es la historia de un gobernante cobarde con las manos llenas de sangre. Es un país cuyas fracturas sólo podrán aspirar a sanarse cuando el Ego esté superado totalmente en la historia.

*

Mientras la sociedad trata de reconciliarse con su historia, sin tener que odiar a hermanos y vecinos con ese doloroso tema, mientras un país cansado de tanta guerra y tanto insulto, intenta seguir avanzando buscando su futuro, un tipo enfermo, encerrado en el laberinto de su infierno, pasea aviones de guerra por Caracas en tan delicado día. Ya lo sabemos, mientras el enajenado controle las armas, el país no conocerá la país ni la prosperidad. Y en ese laberinto lo que escucha es ecos cuando quiere escuchar aplausos. Sus bramidos ya no mueven a nada. Sólo a la amenaza de un país más encadenado, má sgris, más estancado. Ninguna sociedad sana se puede ver representada en semejantes alimañas.

*

¿Quién puede creer que “la oposición golpista apoyada por la CIA” sembró de francotiradores los alrededores de Miraflores, para matar a la gente de la oposición que fue a la marcha, y así culpar a Chávez? Ese idiota plan sólo podría ser concebido por gente como Maduro, Rodríguez Chacín, Barreto, de lo inútil y estúpido. Y de ser así, todos los jefes de seguridad de Chávez, incluso los cientos de esbirros cubanos que conforman la “inteligencia” y los anillos de seguridad de Chávez, todos sin excepción, deberían estar presos por ineptos. Ahora, si alguien puede llenar los alrededores de Miraflores de francotiradores, ¿se va a ir por una vía tan tortuosa, complicada y poco garante del éxito definitivo del objetivo final, que sería sacar a Chávez del poder? ¿No era más expedito ubicar al objetivo real y acabar con todo el problema? Esa idea sólo puede ser ratificada por una mente colonizada, de lo insensata. Pero el resentimiento y el odio dan para todo.

*

Es bueno que celebren, es bueno que obliguen a lso empleados públicos a asistir, es bueno que pongan el metro libre durante todo el día de hoy, es bueno que sigan comportándose como el círculo palaciego de un prehistórico emperador africano. Todo ese expediente se convertirá en energía, en furia. Sólo están amasando la energía liberadora de un pueblo que tarde o temprano pasará factura.
Y de esas facturas no hay manera de evadirse.
Sigan celebrando sobre la muerte y el dolor. Nada los retrata mejor que ese tipo de gestos.

El caso Anderson, o “la prensa miente si me contradice, así yo me contradiga”

Dos muertos en muy extrañas circunstancias (como suele escribir la prensa de sucesos), unos padres ancianos esposados y detenidos durante la averiguación (en momentos en que estaban de luto por la muerte del hijo que, ahora se sabe con total certeza, nunca tuvo nada que ver con el caso), cuatro supuestos autores intelectuales (por supuesto, ninguno de ellos connotado partidario del gobierno) detenidos durante un tiempo y liberados por falta de pruebas, además de dos hermanos condenados a treinta años de prisión, es parte del saldo de las descaradas mentiras y manipulaciones de Isaías Rodríguez (aquí debería acotar “el poeta”) durante las investigaciones del asesinato de Danilo Anderson. Sí, Isaías Rodríguez, aquel pésimo poetica de Maracay que devino en constituyente, luego vicepresidente, fiscal general y ahora conjuez del TSJ, gracias a las bondades de la revolución. Y todo este saldo, este irreparable saldo, dejado por las actuaciones del campeón del cambur, a partir de las declaraciones ofrecidas por un “testigo estrella” sacado repentinamente a la luz pública por el fiscal, en el momento en que ya no tenía nada que aportar sobre el caso (obvio, las investigaciones de los fiscales encargados apuntaban a donde no convenía que apuntaran). A Giovanny Vásquez, el testigo, no se le solicitaron pruebas de lo que declaraba (estuvo en unas reuniones donde cuatro personas planificaban la muerte de Anderson), ni los fiscales creyeron necesario recabarlas. Al poeta fiscal sólo le bastaba saber que sus ojos “destilaban sinceridad”, para dar por ciertos sus testimonios, según lo dijo en una ocasión. En ese entonces, cuando la prensa estuvo indagando sobre ese sujeto sacado de la manga por el fiscal (en Venezuela, tan dados a los chistes gruesos, a este personajillo patético le dicen el fecal general), y descubrió que el mismo había estado preso en Colombia por estafador y que su reputación no le hubiese conseguido trabajo ni de portero en un bar de la Nueva Granada, el gobierno señaló más o menos lo de siempre: que la prensa golpista y oligarca mentía, que recibía un libreto del imperio, que… Ahora ese testigo, quien sabe que su palabra no vale mucho, muestra cosas para desdecirse: muestra un libro con un texto del puño y letra de Rodríguez con el guión completo de lo que debía decir en aquel entonces, muestra fotos del sitio donde lo tuvieron mientras lo preparaban para su famosa declaración, y muestra su nueva verdad: nunca estuvo presente en ninguna reunión donde se planificara el asesinato de Anderson, ni ha estado ni a un kilómetro de cerca de las personas por él imputadas.
Según Patricia Poleo, una de las imputadas de entonces, vecinos del sector recuerdan haber visto una alcabala de la Disip a pocos metros del suceso donde explotó la camioneta del fiscal. Según la misma periodista, esos mismos vecinos dicen que la comisión desapareció del sector a los pocos minutos del estallido. Según esa misma periodista, sus fuentes le indicaron los nombres de los funcionarios presentes en la comisión: todos eran expertos explosivistas.
Las nuevas declaraciones del testigo estrella ratifican lo que ya había denunciado recientemente uno de los fiscales asignados al caso: Hernando Contreras, quien declaró a los medios que Rodríguez los había obligado a falsificar las actas de la investigación sobre el asesinato de Anderson.
Y si ante tanta evidencia por la impunidad asquerosa, el aberrante manejo de la justicia y el poder en la Venezuela reovolucionaria, alguien puede albergar la esperanza de que se haga justicia, que sólo escuche lo que piensa El Supremo Líder, quien hablço anoche para referirse al caso. Y habló en cadena. Y dijo que todas las pruebas, todas las denuncias, todas las mentiras descubiertas acerca de las actuaciones del poeta fecal, son parte de un plan golpista para desestabilizar su gobierno. Es decir, la prensa conspiraba cuando descreía de Vásquez, y conspira cuando cree a Vásquez. “Denuncio ante el país la pretención que viene de los que mandaron a matar al fiscal. Pido apoyo a la institucionalidad; apoyo a la Fiscalia; al ex fiscal Isaías Rodríguez. No podrán debilitar la moral de nuestra propia institucionalidad. La nueva institucionalidad bolivariana”, dijo como si eso existiera, a la vez que hacía un llamado a la fiscal general Luisa Ortega Díaz a no caer en las manipulaciones de sectores golpistas “que tratan de desestabilizar el proceso mediante esta campaña de desprestigio contra las instituciones”. Es decir, lo que siempre se ha dicho, a parar la oeraj que el presi baja línea(*) en las cadenas.
Es decir que él, tan incorruptible, asume las responsabilidades por las actuaciones de Rodríguez. Es decir, el que metió preso a gente inocente, y exculpó a gente culpable, y provocó el asesinato de dos inocentes en el caso y enlodó la reputación de varias personas, y puso un manto de mentira sobre la justicia, fue el mismísimo él. Comuníquese y publíquese.
Lo que no toma en cuenta el Gran Líder del Poseso, o sus asesores, es que ese manual stalinista se aplica en países en los que no hay elecciones. Lo que no calcula es que, al paso que va, un día o se quita la careta del todo y saca lo que siempre ha negado ser, o arruga y se le viene el país encima.
En esa encrucijada, ambos caminos se unen en el mismo despeñadero.

(*) Gira instrucciones a sus subalternos.

Así habrá libertad de expresión en Venezuela…

Si una acción del gobierno supone un inmoral despilfarro, lo constituye aquella de insistir en gastar millones de bolívares de nuestro presupuesto público en machacarnos cansonamente que ellos no son eso que se les ve en cada gesto. Así lo demuestra, como ejemplo de ello, la publicidad desplegada el pasado domingo 30 de marzo en diversos periódicos de formato estándar del país, en los cuales pagaron una cifra escandalosa de dinero para colocar un mensaje en página impar (una de las tarifas más caras de cualquier diario) un anuncio a página completa que rezaba:
“Así habrá Libertad de Expresión en Venezuela, que usted está leyendo este periódico”.
Así, saudita y grotesco, en letras inmensas, nos dicen que a ellos, que les encantaría cerrar ese periódico que usted está leyendo, no lo hacen. “Este periódico”, es decir esta cloaca inmunda que el presidente insulta cada vez que puede. “Este periódico” es El Nacional, es El Universal, por ejemplo, dos de los dilectos blancos de la andanada de insultos del caudillo en cada alocución que coincida con uan noticia que a él le desagrade.
Es decir, el gobierno demuestra lo poco que entiende, el pobre criterio que tiene de la libertad de expresión, que se limita a demostrar una mínima tolerancia con los diarios que le son críticos. Mínima, pero condicionada; mínima y advertida: Usted está leyendo este diario oligárquico y golpista, porque el gobierno bolivariano es muy tolerante con estos apátridas, como les dice frecuentemente a los periodistas y editores que publican la realidad del país, y que son críticos y acuciosos.
Así habrá libertad de expresión en este país, que vamos a esperar que venza la concesión de Globovisión para “no renovarla”, que es el triste eufemismo con el cual se apoyaron para cerrar RCTV. Así habrá libertad de expresión en este país, que hay una tétrica propaganda de un ente que debería proteger a los menores de ser usados para hacer proselitismo político, en el que un grupo de niñitas (¿Por qué tienen que ser niñitas?) morenas le hace de marco a una foto del dinosuario del Caribe con su émulo, con un mensaje de esos que mandan a la gente que convalece; mientras que a Tal Cual le clavaron una multa millonaria por un artículo en el que el humorista Laureano Márquez le solicitaba a la hija del caudillo que intercediera por los venezolanos ante su padre.

Así habrá libertad de expresión en este país, que el gran caudillo, en sus frecuentes (demasiado para el gusto de la gran mayoría de lso venezolanos) apariciones en público, no se exime de usar, en horario infantil, expresiones como mierda, plasta, pendejo, carajo, borracho, delincuente y asesino, mientras un grupo de focas de dos soles aplaude rabiosamente, contentos de haber encontrado su verdadera vocación.
Aquí hay tanta pero tanta libertad de expresión, que el ministro Izarra considera que hay demasiada, e insiste en la tesis de la hegemonía comunicacional, que pareciera consistir en hacer con la prensa lo que ellos acusan a Estados Unidos de hacer con su modo de vida: copar todos los espacios, bombardear culturalmente, arropar, reblandecer la opinión disidente de forma que exista como referente de que “aquí hay libertad de expresión”.
Pero que nadie se llame a engaño: aquí hay tanta libertad de expresión que el gobierno se tomó la libertad de montar un encuentro paralelo al de la Sociedad Ineramericana de Prensa, para luego monitorear a los medios y acusarlos de que a la reunión de la SIP le dieron más centimetraje que a la “de los pueblos”.
Ese danzón cubano, por lo repetitivo y tedioso, hace años que cansa.