Un breve espacio para la palabra
Yo no sé si la CIA penetra sigilosamente nuestros sueños y nos reprograma. Algo similar habrán inventado los genios del “gobierno”. Pero la certeza de que vivimos en un país insólito (donde rubros básicos como la harina de maíz, el arroz, el azúcar y la leche son tesoros de venta restringida las pocas veces que se dejan ver en los anaqueles), nadie la puede mitigar. Mientras, el malherido ego del jefe de la revolución mundial sigue sangrando por la herida, insultando en público a la canciller alemana y recordando la pesadilla más atroz que ha sufrido, al decirle en cámara: “¿Por qué no te callas?”. Conjuntamente, en una inexplicable y novedosa estrategia electoral, el alcalde metropolitano y el de Libertador simplemente dejan la ciudad a la deriva (deben estar haciendo un demorado lobby con el caudillo, para ver si no quedará vacante al menos la embajada de Belarús). Todo eso, en momentos en que de Nicaragua y Cuba “nos visitan los asesores” (así dicen los gringos cuando se pasean como pedro por su casa en las instituciones militares de continente) para formar la nueva policía subversiva y revolucionaria.
Pero, en medio de todo esto desolador panorama, hay que resistir. Resistir hablando y escribiendo mientras haya un lector al que se le pueda mover una fibra. Resistir creyendo en la belleza y en el país posible. Resistir a la vulgaridad de caudillotes bocones que insultan al mundo entero y a las focas altaneras que se arrastran en público y que luego se masajean la vanidad gastando el dinero malhabido en tiendas de Nueva York. Esos, que ayer eran notablemente pobres y hoy básicamente siguen siéndolo, pero cubiertos de lujos que pretenden espantar el fantasma de su propia miseria espiritual.
Por eso, la manera de hacerle frente a la barbarie con plata, es seguir construyendo el país que se anhela. Y ese país que se anhela lo están haciendo en silencio miles de venezolanos, con la absoluta convicción de que Venezuela puede esperar otra cosa de sí misma. En esa corriente, hacemos un descanso en la crónica de este deteriorado país, para invitarlos a reunirse con nosotros este jueves 15 de mayo, para presentar La huella del bisonte, novela que publica el grupo Norma en su colección La otra orilla, y que fue finalista del Premio de novela Adriano González León en su edición de 2006. Un momentáneo lapso de descanso para abrir un pequeño refugio a la palabra y a poder dedicarle un par de horas a otros temas que están allí, esperando que la tediosa realidad nos devuelva nuestro tiempo y nuestras energías para cosas más amables y constructivas que observar la decadencia de una élite que no estaba preparada para esa oportunidad de oro que les regaló la historia.
Presentación de la novela La huella del bisonte, de Héctor Torres
Grupo Editorial Norma, colección La otra orilla
Jueves, 15 de mayo de 2008 / 7:00 pm
Lugar: Espacios Abiertos Econoinvest, Torre Mene Grande, PB, Los Palos Grandes, Caracas
Están todos cordiamente invitados.
Premio 11 de abril otorgado por 














Felicitaciones! Estaremos allí de corazón.
Comment de Martha Beatriz — 13 May, 2008 @ 9:46 pm
Levanto mi copa con un malbec mendocido. Salud!
Comment de gustavo valle — 15 May, 2008 @ 2:01 pm
Felicitaciones mi pana… Lástima haber leído tan tarde lo del agasajo… pero buscaremos el libro… ¡Suerte!
Pedroso
Caga e Pais…
PD Regresamos a la vida bloggera, por allá lo esperamos.
Comment de Pedroso — 16 May, 2008 @ 3:55 am
Felcidades Héctor!!!. Que lástima que esté tan lejos, pero tal vez las librerías de este pequeño país vendan algún día tu libro y me de el gusto de leerlo.
Saludos.
Comment de Yaoska Cantó — 26 May, 2008 @ 4:50 pm
Un comentario de vuelta, para los amigos que acá conversan:
En efecto, Martha, nos sentimos acompañados de todos los amigos que no pudieron llegar.
Gustavo, la segunda parte de ese brindis puede esperar a una de tus regulares visitas al terruño.
Amigo Pedroso, será un placer que el libro llegue a uno de los más eficientes demoledores de fantasías mediáticas revolucionarias de la blogosfera venezolana. Nosotros también estamos intentando volver al ring, luego del ratón y el tiempo dedicado a las exigencias de la promoción.
Querida Yaosca, sí dificlmente se pueda conseguir por allá en lo inmediato. Te paso, sin embargo, un dato, a ver qué pasa. Entra en www.norma.com y selecciona Venezuela como país. Allí podrás encontrarlo. Intenta solicitarlo a ver si eso es posible. Si no, encontraremos alguna otra manera.
Un gran abrazo a todos.
Ahora sí, volvimos a aterrizar en esta Tierra de gracia.
Comment de ChamanTower — 26 May, 2008 @ 6:40 pm