Me suena… me suena…
El “presidente” de Zimbabwe, Robert Mugabe, tras 28 años en el poder (sí, ese mismo cuyo gobierno emitió un decreto en el que se penalizaba burlarse del mandatario, por aquello de que se lesiona la majestad del poder, o algo así), luego de negarse a reconocer su derrota en las pasadas elecciones, apenas sobrepuesto de la derrota, retomó el discurso agresivo con miras a no reconocer nada, y a atornillarse al poder, a pesar de la hiperinflación, el descontento, la escasez alimenticia y el rechazo de la población a su desgastado gobierno. Ya dijo, en alusión a un comentario de Gordon Brown, primer ministro británico (el comentario fue simple y obvio: “nadie cree que Mugabe realmente haya ganado las elecciones”), que “nunca volveremos a ser una colonia, nunca nos echaremos atrás”, apelando al más ramplón nacionalismo.
Durante las irregulares elecciones, un agente electoral de la oposición murió apuñalado por partidarios de Mugabe y de su partido (Zanu-PF).
En vista de que la Comisión Electoral (cuyos miembros son nombrados por el presidente), se niega a dar los resultados electorales, y en vista de que la Corte Suprema de Justicia se niega a obligar a aquella a permitirle a la oposición a acceder a esta información, el opositor Movimiento para el Cambio Democrático llamó a una huelga general. A ese llamado a huelga, el portavoz de la policía zimbabuense, Wayne Bvudzijena, apeló al terror de la población, afirmando que “como todo el mundo sabe, las pasadas huelgas se caracterizaron por saqueos de propiedades y amenazas de muerte”, agregando la clásica amenaza de que “aquellos que alteren el orden público serán tratados con severidad y firmeza”.
Otro portavoz gubernamental habría reaccionado al comentario de Brown, afirmando algo así como que: los que denuncian al gobierno en el extranjero deberían ser catalogados como traidores a la patria y, deslizó que la legislación es clara al respecto. Es decir, los opositores son apátridas que se unen con las potencias extranjeras para volver a colonizar Zimbabwe, que es libre gracias al brazo protector de Mugabe.
Mientras la oposición presiona para que se den los resultados, Mugabe la acusa de atribuirse el triunfo, intentar desestabilizar al país y hacer trampas, comprando conciencias, “pero este pueblo despertó. Este pueblo nunca más volverá a ser colonia”
Supongo que en la capital de Zimbabwe habrá su avenida Bolívar, y allí serán llevados (un poco coaccionados) los empleados públicos con franelitas y eso, y allí gritarán consignas y escucharán discursos grandilocuentes, y volverán a sus casas a descubrir que no hay para comer, pero, qué carajo, Zimbabwe no volverá a ser colonia de nadie, y eso les dará una inmensa satisfacción mientras miran con desprecio al hijo estudiante que se dejó llenar la cabeza de tonterías. Hablando de necesades como corrupción, miseria, atraso, necesidad de cambio.
Si no se metiera en vainas, hasta le conseguiría un puestico en el ministerio, pero ¿Quién entiende a esos muchachos?
Post-post:
Tomado de El Universal del 19 de abril:
El presidente de Zimbabwe, Robert Mugabe, desechó toda crítica a su régimen con ocasión del 28º aniversario de la independencia del país, y evitó pronunciarse sobre las elecciones del 29 de marzo que han llevado a su país a una crisis sin precedentes.
“Hoy oímos decir a los británicos que aquí no hay democracia, que la gente está siendo oprimida, que hay una dictadura, que no se respetan los derechos humanos ni la ley”, afirmó Mugabe en su arenga ante un estadio repleto en Harare, citó AFP.
A su llegada al estadio, Mugabe fue recibido por una muchedumbre alborozada al grito de “Ndidaba Vonogona” (”Es un buen padre”) que enarbolaba banderas de la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico, el partido de gobierno.
¿Cuántos dictadores bananeros, excéntricos, ególatras, que usan el mismo prehistórico guión, quedarán en el mundo en este siglo XXI?
Afortunadamente se cuentan con los dedos de una mano.
Premio 11 de abril otorgado por 















Hace un tiempo colgué la siguiente cita en mi blog:
Naturally the common people don’t want war; neither in Russia, nor in England, nor in America, nor in Germany. That is understood. But after all, it is the leaders of the country who determine policy, and it is always a simple matter to drag the people along, whether it is a democracy, or a fascist dictatorship, or a parliament, or a communist dictatorship. …Voice or no voice, the people can always be brought to the bidding of the leaders. That is easy. All you have to do is to tell them they are being attacked, and denounce the pacifists for lack of patriotism and exposing the country to danger. It works the same in any country. Herman Goering - The Nuremberg Diary
Tal como lo ilustras tu maravillosamente en tu post, esta pesadilla que vivimos hoy no es sino un refrito chimbo de lo que antes se ha hecho para aplastar y oprimir a la gente.
Si tan sólo los venezolanos se pusieran a leer algo, sólo algo, de historia…
Abrazos y disculpa lo largo
P.S: Ahora que lo pienso, quizá ya compartí esta cita en este blog. Igual la pongo, porque siento que es apropiada.
Otro abrazo
Comment de Cronopio — 18 April, 2008 @ 9:39 pm
Hola Héctor,
Y lo peor de la situación es que los chinos le acaban de mandar un barco lleno de armas a Mugabe. Y pensar que ese asesino tiene una réplica de la espada de Bolívar colgando en su oficina.
Comment de Guillermo — 18 April, 2008 @ 11:20 pm
Hola:
Tu blog ha recibido el premio “11 DE ABRIL”. Visita este enlace para más detalles:
http://resistenciacatiacaracas.blogspot.com/
Comment de Katya — 29 April, 2008 @ 4:29 pm