Una película repetida
La versión circulaba en internet desde el domingo, y en un país como ese, gobernado por un narciso como aquel, nada es imposible. Más aún, nada es improbable. Comenzó a rodar apenas conocerse los hechos, y antes de que el gobierno de Colombia hablara de laptop y de la información contenida en su disco duro. En resumen, la historia asegura que el aspirante al premio Nobel de la Paz, desbordado en su arrogante euforia por su exitoso “golpe mediático” (Telesur con exclusiva mediante) de los rehenes liberados, y sin atender a la precaución rigurosa de silencio por telecomunicaciones de 72 horas luego de la liberación, hizo uso del radio teléfono satelital para agradecer a al 2do jefe del “ejército beligerante” (quien estaba al frente de todo, ya que el 1ro. sigue muy enfermo en una hacienda fronteriza en territorio venezolano) la liberación (en esa versión se habla de que el rescate fue “gratificado” -es decir: pagado- a razón de 4.5 millones de dólares por cabeza), no sin antes insistir en que “ahora le toca a Ingrid Betancourt, mi hermano”. No podía dejar que se le enfriara la “buena racha”. Según esa historia, el primer intento de llamada no fue atendido. La cosa estaba caliente todavía y el ejército estaba rastreando cuidadosamente cualquier rastro dejado por el movimiento, en busca del golpe a su favor. El delirante líder de la paz insistió llamando y dando el código de seguridad urgente, lo que haría al 2do. atender y responder su llamada. Después de todo, es el que paga las facturas, se diría aceptando el riesgo y el fogoso estilo del socio. Y si la curiosidad mató al gato; la infantil (de otro, claro) impaciencia mató al 2do porque, según, esa violación del silencio fue su fatalidad. Consternados por los sucesos, lo único que pueden deducir en la Sala Situacional de Miraflores, fue que esa llamada permitió al Pentágono detectar con asombrosa facilidad y precisión las coordenadas en minutos y segundos del sitio donde acampaba el que recibió la llamada junto a sus acompañantes en territorio de Ecuador, protegido por el gobierno de ese país.
Esa misma historia continúa asegurando que el gran líder de la paz mundial reconoce intimamente su garrafal error y, al no poder pagarla consigo mismo, arremete contra todo lo que se mueve. Su infalible conducta había permitido que aquel hubiese sido localizado, atacado y dado de baja. Preguntándose qué otro error habría cometido para ser precisado con tanta certeza el sitio del ahora difunto, decide aprovechar su enceguecido estado de furia para, mientras insulta a todo el mundo por su error, proteger al 1ro, que descansa su senil y enfermiza humanidad en territorio amigo. De ahí su amenaza de guerra si algo similar se produce en territorio venezolano. De ahí el desplazamiento “preventivo” de las tropas hacia la frontera. Entre el “1ro” y el triunfalista ejército colombiano, mediaría en adelante una acorazada columna amiga. De ahí se explica, además, por qué se rompe el protocolo militar de reunir al Alto Mando y a todas las instancias relacionadas con la seguridad para evaluar las circunstancias y tomar una decisión secreta: mientras má gente reuna, más explicaciones tendrá que dar y más opiniones tendrá que escuchar. En público, abrazado de un fanfarrón nacionalismo, envió las tropas a la frontera. Por la Patria, y el que haga preguntas que lo procesen por traición.
La hipótesis no es de quién esto escribe. Circula en internet, ya se dijo. Es una trama a ratos insólita y con mucha frecuencia burda, mal montada. Y, por tanto, creíble. Hay quienes dicen que estas movidas de buscar galvanizar su liderazgo en torno al país son totalmente clásicas (es una película repetida) y, en su caso, totalmente inútiles. A lo sumo logrará distraer al chavismo moribundo de sus guerras intestinas. A lo sumo logrará que acepten en silencio y por la premura de los acontecimientos las barajas marcadas con las que va a “elegir” la directiva del “partido más democrático del mundo”. A lo sumo ve hasta dónde estira la arruga: si le llega hasta suspender las elecciones o siquiera hasta la escogencia discrecional de sus candidatos. Ya habrá ocasión de aclararle al país que ante un enemigo tan poderoso, ensañado como nunca antes contra nuestra patria, él es la única garantía de victoria. Ahora, si ustedes quieren que los marines violen a sus hijas, voten por lo apátridas que les van a abrir las puertas, se le puede imaginar decir con excesiva facilidad.
Seguramente distrae a sus acólitos. Pero al país no, el país le reprocha el asunto y recuerda con preocupación que con la frontera colombiana cerrada será más aguda la escasez de leche, huevos, cereales, café.
Eso, y el fastidio. Y el hastío ante el repetido montaje. Ante una película repetida muchas veces.
Premio 11 de abril otorgado por 














La leyenda es tan Chávez, que lo difícil es creer que no haya sucedido asi. Saludos!
Comment de Martha Beatriz — 5 March, 2008 @ 10:30 pm