La oportunidad de oro
El comandante que dirigió un intento de golpe de estado desde la retaguardia, con catalejos, allá arriba, en el Museo Histórico Militar, mientras sus soldaditos y los soldaditos de la Casa Militar morían bajo la metralla que él apenas escuchaba; ese mismo bravo comandante brama ahora llamando a la guerra. Mientras esto sucede, desde una isla-cárcel en el Caribe, un anciano que sabe de genocidios y de torturas y de pisotear los derechos humanos, escribe (¿escribe, piensa, existe, tiene vida orgánica siquiera?) que esas trompetas de guerra que se escuchan son culpa de los planes genocidas del imperio. Obvio. No es que Venezuela aloja (y eso lo sabe todo el mundo desde hace un tiempo) a las FARC y les da logística y él se ha convertido en su canciller pendenciero. No. No es que el canciller de las FARC niega que existan venezolanos secuestrados por la guerrilla, y que estos extorsionan y secuestran y custodian cargamentos de droga. No. Es que algo sucede de aquel lado de la frontera con Colombia (por allá por Ecuador) y sale el presidente de este lado de la frontera a declarar que el asunto es inadmisible. Que estoy listo para mandar mis tropas. Que desde lejos se ve tan bonita la guerra, tan gloriosa, como esos dibujitos del libro de Venezuela heroica. Que se vengan los diplomáticos que lo que mando de vuelta son aviones. Y tronarán metrallas, como gusta decir, con impostado estilo, para beneplácito de adolescentes europeos con problemas para levantar chicas, y de dinosaurios que nunca entienden nada y les raspan permanentemente las materias en la carrera que estudian. Y sueña con guerras apocalípticas. Y dice -el muy cínico, luego de permitir el vasallaje de nuestros soldados bajo la tutela de los cubanos y el libre tránsito de las FARC en territorio venezolano- que la soberanía de un país es sagrada.
A falta de leche, a falta de perspectivas, a falta de proyecto, de partido político disciplinado y agachadito, de masas enardecidas solicitándole que sea nuestro dictador eterno, nuestro Bolívar reloaded y mejorado, a falta de números para las próximas elecciones, siempre será posible una guerra. Con quien sea. Con el que esté dispuesto a dejarse arrastrar.
Que sean los estudiantes de la UNEFA (que practican a la guerra durante los fines de semana), los super radicales de la Bolivariana y de la Escuela de Trabajo Social (esos, que apuntan a gente desarmada), los policías malandros que ponen bombas, los ñángaras de todo pelaje y los miembros del PSUV, los primeros en presentarse, los que den un paso al frente por la patria.
Y que el comandante gritón aproveche la oportunidad de oro y esta vez la dirija desde la vanguardia, como lo hacen los verdaderos líderes, porque con lo de la otra vez… a la gente, no sin mala fe, le ha dado por recordar esa vieja conseja popular que afirma que todo malo es cobarde.
Post-post: Es tan obvio que da sueño: tanta pataleta, tanta amenaza desaforada, tanta indignación y tanto insulto injustificado, recuerda al marido que llega tarde, hediondo a caña y a perfume barato, armando escándalos y dramas por quítame esta paja.
Post-post 2:Chávez no va a ninguna guerra. No tiene con qué. Sus generales hace años que no van a cursos de Estado Mayor Conjunto. Son muy maletas. El antiimperialismo es el pretexto, pero la verdad es que se rodeó de los más mediocres, porque los mediocres son los más serviles, que es lo que le sirve. Su estado de guerra no es contra hombres armados, es contra la población civil venezolana. Es que en un ambiente prebélico será más fácil fusionar todos los poderes en uno. En tiempos previos a una guerra, sumariamente se puede cerrar Globovisión, o Tal Cual. En los previos de una “guerra” es fácil, en medio de la bullaranga y el escándalo, meter preso a unos cuantos incómodos. El asunto es que llegue allá. Que tenga con qué. La guerra de Chávez es contra el pueblo venezolano. Pero nosotros somos muchos.
Premio 11 de abril otorgado por 














Yo, la verdad verdad, cuando escucho lo de los tanques hacia la frontera, solo puedo recordar un incompetente intentando derribar una reja a empujones con uno de esos mamarrachos (y fracasando en el intento).
Supongo que serían las “acertadas tácticas” del comandante.
Comment de Juan R — 3 March, 2008 @ 9:44 pm
Dios nos agarre confesaos!!!
Comment de More — 4 March, 2008 @ 1:41 pm
Chavez precisa un estado permanente de desconcierto, de escandalo. Es por eso que cada una de sus provocaciones es mas indignante que la anterior. Necesita entretener,alardear, ofrecer mas circo a falta de pan, darle “punch” a su desgastada opereta, anadir drama.
Yo por mi parte solo puedo preguntarme como un pueblo ha sido tan sumiso, tan pasivo, para haber soportado durante mas de nueve anos los desmanes de un payaso acomplejado y cobarde que intenta esconder sus incapacidades bajo el disfraz un lider continental.
Comment de exciliado — 4 March, 2008 @ 4:31 pm
Pana, ¡genial tu post! Aplausos y más aplausos. Estoy todo lo de acuerdo que se puede estar con cada una de las palabras que colocas allí. Sólo me limitaré a colocar algo que me vino a la mente y que utilicé, a modo de epígrafe, en un post mío el año pasado. Dice así:
Naturally the common people don’t want war; neither in Russia, nor in England, nor in America, nor in Germany. That is understood. But after all, it is the leaders of the country who determine policy, and it is always a simple matter to drag the people along, whether it is a democracy, or a fascist dictatorship, or a parliament, or a communist dictatorship. …Voice or no voice, the people can always be brought to the bidding of the leaders. That is easy. All you have to do is to tell them they are being attacked, and denounce the pacifists for lack of patriotism and exposing the country to danger. It works the same in any country. Herman Goering - The Nuremberg Diary
Como puedes ver, los tiranuelos como éste no traen nada nuevo. Es el mismo musiú con diferente cachimbo.
Abrazos.
Comment de Cronopio — 4 March, 2008 @ 8:21 pm
Grande Héctor… de verdad de todas las cagadas que ha puesto el piazo e loco, esta en la que se está (nos está) metiendo es una de las peores (y más peligrosas). Yo personalemente no creo que llegue a tatnto, sino que es una de las pataletas y trucos que usa para desviar atención / solidificar su apoyo; pero igual, invocar guerras es jugar con fuego en un polvorín.
Un abrazo!
Pedroso
CeP
Comment de Pedroso — 5 March, 2008 @ 12:12 am