Los más déspotas son los más serviles

El Ministerio de Comunicación e Información suspendió a última hora las fiestas navideñas de los organismos adscritos a ese despacho, como Telesur y la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN), informaron fuentes ligadas al Minci, las cuales no descartaron que la medida alcance a otros medios del Estado como Venezolana de Televisión y Radio Nacional de Venezuela.
“Aquí no hay nada que celebrar”, alegó el despacho de Willian Lara, para suspender los agasajos a sus trabajadores, en clara alusión a la resultados del referendo para la reforma constitucional, del pasado 2 de diciembre. Aunque la causa oficial que alegaron fue “la austeridad”.
Los trabajadores de Telesur se tuvieron que conformar con un almuerzo, mientras a la agencia estatal tenía prevista su fiesta para hoy en la casa Italia, ubicada en el centro de la ciudad, y sin mayores detalles fue suspendida anoche repentinamente pese a estar todo listo para la celebración.
Trabajadores de organismos dependientes del Minci manifestaron su descontento por la medida tomada unilateralmente y por causas ajenas a sus labores.
El Universal

El día anterior, durante un acto de juramentación de los directivos de TVES, Jorge Rodríguez señaló que “La mentira, la indignidad, el miedo y la violencia pueden haber ganado una pequeña batalla, pero estoy seguro de que este pueblo se la va a cobrar cuando la verdad se imponga, y cuando la justicia y la igualdad sea la palabra de todos nosotros”. Ese mismo día, un poco más tarde, Pedro Carreño, advirtió que “no puede haber reconciliación posible porque la verdadera reconciliación venía establecida en la propuesta de reforma de la Constitución”. Es decir, o ganábamos o nos arrechábamos.
Quienes así opinan, quienes así actúan, no son tres vecinos de la zona despechados porque perdió su equipo de béisbol, son, los ministros de Información y de Interior y Justicia y el vicepresidente de la República, respectivamente; quienes le advierten al mundo, sin tapujos, sin pudores, que esa derrota que sufrieron hace ya más de una semana, alguien tendrá que pagarla, así sean los empleados públicos que no votaron por ellos. En esta NOvidad, el espíritu de Scrooger se apoderó de Miraflores.
Cuatro millones y medio de personas son, a partir del 2D, sus jurados enemigos; cuatro millones y medio de personas serán, en adelante, invisibles. Hasta que se enderecen. O como dijo nuestro emperador: Hasta que me pida perdón.

Pero eso de juzgar al mundo a partir de sí mismos puede ser, para un político, un error garrafal. Ellos pertenecen a esa raza de seres que funciona mejor cuando son espoleados, cuando escuchan el chasquido del látigo. Como bestias de carga, están condicionados a moverse más rápido cuanto más cuero reciben sobre sus lomos. Ellos. No necesariamente los 16 millones de personas que convivimos en este país.
Y es de imaginarse por qué actúan así, a una semana de haberse dado los resultados del referendo. Si Chávez fue capaz de expresarse en ese lenguaje tan soez, si es incapaz de contener sus chabacanos modales hasta en los escenarios diplomáticos más exigentes, ¿qué quedará para ellos, sus fieles lacayos (esos sí son lacayos, porque sirven con total entrega a un emperador), cuando deben recibir, en la privacidad del despacho presidencial, la descarga de furia desbocada de ese espíritu enfermo de poder y de soberbia? ¿Cuántas vejacioones, humillaciones e insultos recibirán resignados, en silencio? Aunque no se justifica, se entiende que esa clase de seres reciba en silencio las humillaciones y luego, con gesto humilde, salga del despacho en silencio y, una vez traspuesto el umbral de ee cielo-infierno por el que tanto se desvive, se limpie la chaqueta, levante la vista con arrogancia, y salga al mundo a dar un poco de lo que ha recibido. Es ley inexorable: con cuanta más soberbia se mira hacia abajo, con igual genuflexión se mira hacia arriba. Es decir, el más déspota (hacia abajo) es el más servil (hacia arriba), y viceversa. Leen al mundo a partir de su propia baja naturaleza, a partir de su pobre esencia humana. Pero se equivocan. Para un político, como decíamos al principio, eso de juzgar al mundo a partir de sí mismos, es un error garrafal.
Siguen restando y siguen avanzando. Siguen atacando y se siguen hundiendo. Chapotean en un charco de arenas movedizas. Se hunden más en cada violenta brazada. Vociferan y aceleran, pero la pared que los estará esperando es monumental, y la colisión, ineludible y dramática. Catastrófica.
2008. Inflación. Combustión social. Liberación de precios o escasez aguda. En una u otra decisión está el mismo hervidero. Gobernar con amateurs y con sargentos durante diez años mostrará sus consecuencias. El “ordene, comandante, ordene” dejará ver sus catastróficas heridas en la sociedad.Un pueblo bravo, el venezolano. Pero maduro, o paciente, en la medida de lo que puede. Y cauteloso, al no querer lanzarse al abismo de la guerra civil. Pero bravo. Unos desatinados amateurs y sargentos comienzan a recoger firmas con una mano de cambures al lado. Se empinan al barrio. Es por El Comandante, firma aquí, dicen y balancean la mano de cambur…

Paradojas de la historia, chistes de dioses aburridos: En esa esperada colisión, son ellos, precisamente ellos que se fusilaron la frasecita, quienes de verdad No pasarán.