Como dicen que esta es época de reflexión

Como dicen que esta es una época de reflexión, valdría la pena regalarse unos días para preguntarse, más allá de lo que dicen sus aduladores, hasta dónde pretende llegar con tanto en contra. O Leer con detenimiento y sin apasionamiento el resultado de la derrota (una formidable, apoteósica derrota, tomando en cuenta todo el brutal aparato propagandístico del régimen). O las razones de esa enérgica resistencia que la población venezolana ejerce en su contra. O por qué gente tan prestigiosa, en el mundo entero, puede opinar con total convicción de esta manera (sin estar pagados por la CIA ¿O sí?):

Es que eso de llegar a Caracas y ver carteles con la frase: «Patria, socialismo o muerte»… Todos esos rollos que este «brother» se trae son para decirle: «Maestro, ¿no se da usted cuenta de que va para atrás, como los cangrejos?»
Alex González (baterista de Maná)

Chávez es un dinosaurio, un ser de otro tiempo extraviado.
Mario Vargas Llosa

No imagino a la sociedad Venezolana manejada por este gorila para siempre.
Carlos Fuentes

Detesto a los charlatanes que quieren ser paladines (…) Creo que el caudillaje en esta época hace mucho daño, porque brutaliza, lo digo con cierto conocimiento de causa porque me he pasado más de 40 años viviendo en este territorio.
Fito Páez

Chávez es un líder nefasto que está arruinando a su país.
Alfredo Bryce Echenique

Hombre, pues si quieren verme en Venezuela que no le voten a Chávez.
Miguel Bosé

A través de la historia, desde la antigüedad, ningún conductor político que ha logrado destruir un sistema existente ha podido, él mismo, llevar a buen fin lo que se había propuesto. […] Si un destructor a ultranza permanece en el poder, al final, lo que consigue construir es una grotesca caricatura de su propia iniciativa.
Carlos Cruz-Diez (en alusión a Chávez, durante una entrevista)

Venezuela cuenta con un pueblo combativo, unido y solidario, que no acepta la imposición de un régimen autocrático y despótico, así se disfrace de utopía revolucionaria.
Soledad Bravo

No sé si los venezolanos están conscientes del hecho que están protagonizando […] Están dando una demostración de rebeldía cívica, como no hay en el continente americano ni en el resto del mundo.
Huber Matos

Un golpe nunca se debe dar, ni siquiera en el caso de Chávez en 1992. Él lo ha celebrado incluso como fiesta nacional. […] Es grave, preocupante, que alguien pueda celebrar un golpe de Estado.
Javier Marías

¿Cómo es posible que Chávez haya llegado tan lejos? Desde que asumió el poder por primera vez, en febrero de 1999, era fácil advertir que sería el primer ejemplar de una nueva especie de dictadores latinoamericanos: un fanático, obsesivo y utopista.
Tomás Eloy Martínez

Yo soy de izquierda y creo que Chávez es mi adversario.
Bernard Henry-Levy

Ellos, disidentes, estudiantes, representantes civiles del orden social, están luchando para salvar una democracia. (…) Y vencerán, que duda cabe. Vencerán. Con trampas o sin trampas, son lo mejor de la nación venezolana, y en estos momentos, ellos, sin quererlo, ya son la vanguardia democrática de todo un continente.
Fernando Mires

… Con su incomprensible parcialidad hacia un político tan torpe y grosero como Chávez, tanto ha herido y decepcionado a quienes admiramos su noble labor de educador. Gente como usted y Gustavo (Dudamel) representan la imagen de la nobleza y el arte musical de Venezuela, mi estimado maestro; por otra parte, el generalote y su bocón vicepresidente son la muestra por excelencia de la vulgaridad y falta de ética de que somos capaces algunos Latinoamericanos.
Paquito D´Rivera (en carta abierta a José Antonio Abreu)

A mí, si me dieran tres millones de firmas para que dejara de cantar, dejaría de cantar.
Alejandro Sanz, en alusión a la recolección de firmas para el referendo revocatorio de Chávez (cabe destacar que los que se sintieron ofendidos con el comentario de Sanz recogieron el reto y se dedicaron a recolectar firmas para que dejara de cantar. Aún no han alcanzado las 239.000 firmas)

Considero a Chávez como un enorme demagogo y populista, que dice una cosa y hace otra. Le gusta repartir a la gente lo que no pertenece a él, y trata de aprovechar el descontento que hay… Algúndía tendrá que pagar por lo que ha hecho.
Lech Walesa

Una ayudita: Haz un ejercicio. Cierra los ojos. Imagínate por un instante que tú no arrebataste esa milmillonaria chequera. Imagínate a tu edad, siendo un general retirado. Imagínate en tu casa, con tu segundo divorcio a cuestas, haciendo tus arepas un domingo en la mañana. Más tarde tienes que pasar buscando a la niña, porque siempre la visitas los fines de semana. Mascullas entre dientes tu descontento porque los aguinaldos los pagaron tarde y son cuatro muchachos a los que hacerles sus regalos. Ubícate ahí, ocmo un ciudadano normal, como esos millones de ciudadanos normales, que tienen vecinos, que juegan al amigo secreto y que salen a comprar sus cosas en diciembre para pasar las navidades. ¿Te puedes ver? Ok, ahora pregúntate (y es bueno que te respondas con total honradez) ¿Te soportaran tantas necedades e impertinencias si fueras ese y no el que eres? ¿Te darían tanto la razón en todo esa cuerda de aduladores que te está hundiendo? ¿Fueras así de prepotente y grosero si no fueras el que firma esos cheques gordos (que no son tuyos, recuérdalo, y algún día te van a exigir cuentas por eso)? ¿Te dejarían hablar durante horas, ese gamelotal que siempre hablas, de no ser porque después de soportarte, viene la parte de los biyuyos? ¿Te auparían tanto, te celebrarían los chistes de esa manera, te apoyaran irrestrictamente, ese público que va a recibir la beca o el crédito o lo que sea, si la convocatoria fuese gratuita?
Entiéndelo, la gente es interesada, y eso está bien. Nadie vive pendiente de los triunfos y derrotas de otro que le sea ajeno a su vida. Así de sencillo. Es normal. Sí, ya no votan por tus propuestas porque no les conviene. ¿Cuál es el peo? Haz el ejercicio que te sugiero y vas a ver con claridad muchas cosas. Créeme.
Una última perla: la noche del 31, cuando la gente haya viajado de lejos, o se haya atrevido a desafiar a una ciudad tan violenta para pasar esa noche con los suyos. Esa noche tú estarás rodeado de jalabolas que te odian en el fondo, y toda esa inmensa masa de personas, estará entre sus seres queridos, departiendo, pasándola bien con poco o con mucho, pero pasándola bien. Estarán reunidos en sus casas y ¿sabes qué? No estarán pensando en ti. No les resultas parte de su entorno afectivo. En el fondo, más allá de sus intereses, no les importas tanto.
Dicen que la navidad es tiempo de reflexión. No la desaproveches. Que esta puede ser la última navidad que puedes encontrar luces antes de que sea muy tarde.

Felices fiestas y hasta el 2008.

Chávez no es de izquierda

Bernard Henry-Levy es un filósofo francés formado en la prestigiosa Escuela Normal Superior de París, donde tuvo como profesores a Jacques Derrida y Louis Althusser. Integra la generación de los llamados “nuevos filósofos” franceses, quienes critican los dogmas de la izquierda radical surgida de Mayo del 68. De hecho, su último libro se titula Ese gran cadáver caído de espaldas, frase utilizada por Sartre para calificar a la izquierda en 1960. Acá un extracto de una entrevista que concedió en París a La Nación de Argentina.

–¿Usted no cree que pedirle a la izquierda que esté a favor del liberalismo y de Estados Unidos es como querer demostrar la cuadratura del círculo?
–De ninguna manera. En lo que atañe al liberalismo, debo recordarle que el liberalismo es patrimonio de la izquierda. El liberalismo es Jacobo Rousseau y su contrato social, Adam Smith o John Locke. Como diría Benedetto Croce, es necesario distinguir entre liberalismo y liberismo.
El verdadero liberalismo nunca defendió la ley de la jungla o el mercado desregulado. Por el contrario, el liberalismo exige reglas, pactos, obligaciones que enmarcan la relación de las fuerzas económicas. El liberalismo no es el mercado, es el contrato.

-Cuando los altermundialistas y otros sectores de izquierda que usted denuncia con energía acusan al liberalismo de todos los males, quizás se refieren al ultraliberalismo.
–Pero entonces que lo digan. ¿Por qué no lo dicen? Que digan que están contra el ultraliberalismo y que quieren arrancarle el buen liberalismo a la derecha. Que quieren reivindicar su herencia. Que digan cómo harán para volver a ponerlo de pie. Mi maestro, Louis Althusser, decía que el gran genio de Marx fue tomar la dialéctica hegeliana, concepto reaccionario, y ponerlo nuevamente de pie. En Francia tenemos cantidad de cretinos que dicen que la nación, la seguridad, la bandera y Juana de Arco -conceptos reivindicados por la derecha- pertenecen también al patrimonio de la izquierda. Pero, entonces, ¿cómo es posible que, tratándose de algo tan importante como el liberalismo, no hagan el mismo trabajo? ¿Que no sean capaces de distinguir entre Silvio Berlusconi y las tres revoluciones fundadoras del modernismo [la inglesa, la norteamericana y la francesa]? Hacer ese trabajo es competencia de una izquierda crítica. Criticar quiere decir separar lo bueno de lo malo. Pero, la izquierda radical, los altermundialistas, todos aquellos que apoyan a Hugo Chávez y a Evo Morales, se declaran antiliberales, no antiultraliberales. Si les resulta difícil esa palabra, que encuentren otra. La verdad es que hay algo en la idea misma de libertad que les da miedo y que detestan. Ese miedo fue el que produjo a Castro ayer y a Chávez hoy.

-¿Usted no cree que Chávez sea de izquierda?
-Naturalmente que no. ¿Cómo puede ser de izquierda un hombre que ejerce un poder personal, que sueña con que ese poder sea vitalicio, que amordaza a los medios de comunicación de su país, que está sentado sobre una montaña de oro que su población no aprovecha y que es el aliado de Ahmadinejad en la guerra planetaria que libran los demócratas y los antidemócratas. Hay actualmente una izquierda que piensa que Chávez es de la familia, el niño turbulento de la familia. Yo no. Yo soy de izquierda y creo que Chávez es mi adversario.

-¿Y no se siente solo en ese planeta de la izquierda ideal? Porque una cosa es lo que uno quisiera y, otra, lo que es en realidad.
-No me importa. Me siento solo con Ingrid Betancourt, con Vaclav Havel, con Huber Matos, con Barak Obama, con una parte de la izquierda argentina que se reconocerá en lo que digo y que debe de estar negándose a verse embanderada junto a Chávez.
http://www.lanacion.com.ar/969190

Henry-Levy remata señalando que “el rechazo a Estados Unidos, a la Unión Europea y al liberalismo han enceguecido a una izquierda fascinada por una nueva tentación totalitaria”. Es que a pesar de la necesidad de ciertos grupos de la sociedad venezolana y de cierta izquierda “enferma de derechismo”, como la denomina el intelectual francés, de ver en Chávez el heraldo del renacimiento de la izquierda en el mundo, tanto unos como otros, poco a poco, comienzan a verle las obvias costuras. Unos lo vislumbran mezquino e incapaz de solucionar sus problemas, mientras los otros lo advierten charlatán, demagogo y totalitario.
Y esto es lo importante, de cara a 2008, ese año difícil que nos tocará vivir: tanto dentro como afuera, tanto entre intelectuales como en el pueblo llano, comienza a verse la verdadera naturaelza de ese teniente coronel megalómano y narciso que intentó llegar al poder mediante un fallido y mal planificado golpe de Estado, que se reúne con los últimos tiranos del mundo y cuya única obsesión parece ser la reelección indefinida (requisito indispensable para entrar con derecho pleno al club al que aspira).
Buenas noticias, después de todo, para cerrar ese importante año en que la ciudadanía le saboteó uno de sus pasos fundamentales en sus planes totalitarios, en el que comenzó a hundirse su prestigio, y en el que los venezolanos hemos demostrado nuestra firme voluntad de entrar en el siglo XXI.

Cerrando el círculo


Como el que vuelve derrotado del sitio de donde salió. Como ese pueblerino que iba a comerse al mundo y la vida, como dice Sabina, se lo merendó. Como el otrora animal herido que ahora está moribundo y vuelve a su querencia, a ese sitio seguro y confortable donde puede bajar la guardia y esperar la muerte en paz. Como ese imbécil que no se da cuenta que todo se marchitó, que todo lo estropeó para siempre, y cae en el torpe truco de llamarla por ese nombre que le puso cuando se conocieron, cuando tenían ilusiones comunes. Como el que busca revivir pasiones perdidas poniendo aquella pieza o cocinando aquel plato. Como el que busca desesperadamente reavivar esa llama apagada. Sin darse cuenta que, por adulantes, por necios, por vividores, por mentirosos, por cínicos, ellos mismos mataron la fe. La esperanza vive en un período específico de tiempo. Luego de eso sobreviene la decepción. Y ellos gobernaron o con excesiva incapacidad o con deliberada intención de sabotear el proyecto.
Sin darse cuenta, ellos mismos cierran el círculo. Buscan revivir una gloria vieja, pero ya la gente sabe de qué está hecha esa gloria (dígalo ahí, comandante). Por ahora no, ahora a gobernar. Ya la gente no puede esperar más. A gobernar. Ahora. No con lemas ni slogan de millonarios con discurso revolucionarios. A poner orden en este caos y en esta criminalidad.
Ya llenaron sus respectivas botijas, señores. Ya visten y viven como nunca lo soñaron. Ahora, por favor, tengan un poquito de decencia y gobiernen el tiempo que les queda, para esos millones de pobres que tiene el país.

Post-post:
El RIF que aparece a un costado de las vallas es el G-20003090-9, que corresponde al MINCI. ¿A cuenta de qué William Lara gasta mi dinero en unas vallas personales que no tienen nada que ver ni con el Estado ni con el país? Definitivamente nada han aprendido. Ahora si es verdad que ese organismo es un Ministerio de Propaganda.

Post-post 2:
Lula trata, a su manera, de civilizarlo. Le comenta, como al descuido, que “tenemos que trabajar duro”, que “a mi me quedan tantos años y a ti te quedan tantos”. En ese momento, el que se atavía de presidente, se siente chévere, estadista, un hombre generoso e importante, un demócrata. Pero los fantasmas son los fantasmas, y los monstruos de la noche atacan sin piedad. En esos momentos, en esos frecuentes momentos, vuelve a ser él, ahora cada vez más él: El caudillo sin popularidad, el general sin pelotón… ¿devenido forzosamente en tirano?

Qué malo es ser rico

20 segundos han bastado para que una joven periodista de RCTV dejara al desnudo 9 años de mentiras, llevadas a cabo por los seres más chapuceros que la historia ha conocido en nuestro país. No fue la CIA, no fueron los tenebrosos imperios del mal, no fue la más rancia oligarquía que inescrupulosamente usa todas las armas a su alcance para evitar que la revolución del amor lleve algo de equidad y justicia a los desposeídos de la tierra. En 20 segundos se desmontó de la forma más brutal los miles de kilómetros de mentira, los cientos de millardos de dinero malgastado en hacerle creer al mundo que esta gente que está en el gobierno no llegó allí para corromperse, sino para traer sosiego a los más pobres. Un inolvidable gancho al hígado. Para el que no lo ha visto, disfrútelo aquí:


Cuando la periodista le pregunta, de forma serena y clara, acerca de la contradicción de su discurso, Carreño dijo más de lo que debía en su intento por defenderse. Que, luego de nueve años de gobierno, todavía se importa más del 95% de lo que se consume, por ejemplo. O que él quisiera montar una fábrica de corbatas, y si es Louis Vuitton mejor. Es decir, que el problema real no es esa debilidad burguesa por las finas corbatas francesas, sino que haya que importarlas. Ministro, eso se hace en el capitalismo, no en el socialismo que ustedes plantean. Las corbatas, ministro, no son productos de primera necesidad, como sí lo es la leche que hay que importar, o los más básicos insumos que requieren nuestros hospitales, por nombrar algunas realidades patéticas, que desentonan con una buena corbata, o unos zapatos Gucci. Y ni hablar de plantearse el reto de impulsar una independencia tecnolçogica, para elevar el nivel de competitividad del país.
En 20 segundos Carreño reconoció que todos ellos se hicieron ricos de la forma más escandalosa y súbita posible, que él nunca ha ido a un barrio a conocer los problemas de las comunidades, que desconoce el impacto del hampa porque él tiene guardaespaldas. y que ese discurso vacío que repiten como loritos intenta mantener a flote algo que se vació por completo, que provocó que esa energía violenta y terriblemente seductora para un importante sector de la población, se convirtiera en carbón, en chamuscas, en polvo anodino. Que, después de todo, la gran mentira que nunca le perdonarán sus seguidores, es que todavía digan que ser rico es malo.
¿Recoger firmas para introducir la reforma en el 2008? Tengan la dignidad de retirarse con elegancia, por favor.

PD: Dicen que el antídoto que usaban los adecos con los cabeza-caliente, era ponerlos donde haiga. Dicen que la estrategia nunca fallaba.

Los más déspotas son los más serviles

El Ministerio de Comunicación e Información suspendió a última hora las fiestas navideñas de los organismos adscritos a ese despacho, como Telesur y la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN), informaron fuentes ligadas al Minci, las cuales no descartaron que la medida alcance a otros medios del Estado como Venezolana de Televisión y Radio Nacional de Venezuela.
“Aquí no hay nada que celebrar”, alegó el despacho de Willian Lara, para suspender los agasajos a sus trabajadores, en clara alusión a la resultados del referendo para la reforma constitucional, del pasado 2 de diciembre. Aunque la causa oficial que alegaron fue “la austeridad”.
Los trabajadores de Telesur se tuvieron que conformar con un almuerzo, mientras a la agencia estatal tenía prevista su fiesta para hoy en la casa Italia, ubicada en el centro de la ciudad, y sin mayores detalles fue suspendida anoche repentinamente pese a estar todo listo para la celebración.
Trabajadores de organismos dependientes del Minci manifestaron su descontento por la medida tomada unilateralmente y por causas ajenas a sus labores.
El Universal

El día anterior, durante un acto de juramentación de los directivos de TVES, Jorge Rodríguez señaló que “La mentira, la indignidad, el miedo y la violencia pueden haber ganado una pequeña batalla, pero estoy seguro de que este pueblo se la va a cobrar cuando la verdad se imponga, y cuando la justicia y la igualdad sea la palabra de todos nosotros”. Ese mismo día, un poco más tarde, Pedro Carreño, advirtió que “no puede haber reconciliación posible porque la verdadera reconciliación venía establecida en la propuesta de reforma de la Constitución”. Es decir, o ganábamos o nos arrechábamos.
Quienes así opinan, quienes así actúan, no son tres vecinos de la zona despechados porque perdió su equipo de béisbol, son, los ministros de Información y de Interior y Justicia y el vicepresidente de la República, respectivamente; quienes le advierten al mundo, sin tapujos, sin pudores, que esa derrota que sufrieron hace ya más de una semana, alguien tendrá que pagarla, así sean los empleados públicos que no votaron por ellos. En esta NOvidad, el espíritu de Scrooger se apoderó de Miraflores.
Cuatro millones y medio de personas son, a partir del 2D, sus jurados enemigos; cuatro millones y medio de personas serán, en adelante, invisibles. Hasta que se enderecen. O como dijo nuestro emperador: Hasta que me pida perdón.

Pero eso de juzgar al mundo a partir de sí mismos puede ser, para un político, un error garrafal. Ellos pertenecen a esa raza de seres que funciona mejor cuando son espoleados, cuando escuchan el chasquido del látigo. Como bestias de carga, están condicionados a moverse más rápido cuanto más cuero reciben sobre sus lomos. Ellos. No necesariamente los 16 millones de personas que convivimos en este país.
Y es de imaginarse por qué actúan así, a una semana de haberse dado los resultados del referendo. Si Chávez fue capaz de expresarse en ese lenguaje tan soez, si es incapaz de contener sus chabacanos modales hasta en los escenarios diplomáticos más exigentes, ¿qué quedará para ellos, sus fieles lacayos (esos sí son lacayos, porque sirven con total entrega a un emperador), cuando deben recibir, en la privacidad del despacho presidencial, la descarga de furia desbocada de ese espíritu enfermo de poder y de soberbia? ¿Cuántas vejacioones, humillaciones e insultos recibirán resignados, en silencio? Aunque no se justifica, se entiende que esa clase de seres reciba en silencio las humillaciones y luego, con gesto humilde, salga del despacho en silencio y, una vez traspuesto el umbral de ee cielo-infierno por el que tanto se desvive, se limpie la chaqueta, levante la vista con arrogancia, y salga al mundo a dar un poco de lo que ha recibido. Es ley inexorable: con cuanta más soberbia se mira hacia abajo, con igual genuflexión se mira hacia arriba. Es decir, el más déspota (hacia abajo) es el más servil (hacia arriba), y viceversa. Leen al mundo a partir de su propia baja naturaleza, a partir de su pobre esencia humana. Pero se equivocan. Para un político, como decíamos al principio, eso de juzgar al mundo a partir de sí mismos, es un error garrafal.
Siguen restando y siguen avanzando. Siguen atacando y se siguen hundiendo. Chapotean en un charco de arenas movedizas. Se hunden más en cada violenta brazada. Vociferan y aceleran, pero la pared que los estará esperando es monumental, y la colisión, ineludible y dramática. Catastrófica.
2008. Inflación. Combustión social. Liberación de precios o escasez aguda. En una u otra decisión está el mismo hervidero. Gobernar con amateurs y con sargentos durante diez años mostrará sus consecuencias. El “ordene, comandante, ordene” dejará ver sus catastróficas heridas en la sociedad.Un pueblo bravo, el venezolano. Pero maduro, o paciente, en la medida de lo que puede. Y cauteloso, al no querer lanzarse al abismo de la guerra civil. Pero bravo. Unos desatinados amateurs y sargentos comienzan a recoger firmas con una mano de cambures al lado. Se empinan al barrio. Es por El Comandante, firma aquí, dicen y balancean la mano de cambur…

Paradojas de la historia, chistes de dioses aburridos: En esa esperada colisión, son ellos, precisamente ellos que se fusilaron la frasecita, quienes de verdad No pasarán.

556 millardos de bolívares (o la matemática de la miseria)

Ese fue el costo de consultarle a los venezolanos si querían vivir en un régimen autocrático, monárquico, guiado por el mismo preclaro líder que lleva apenas nueve años rigiendo los destinos del subcontinente. La respuesta clara fue: NO. Ni de vaina. Y mientras el descomunal ego de Chávez fustigó a los pobres por no haber ido a aprobar su reforma, la gente sigue esperando soluciones concretas a asuntos tan sencillos como inseguridad, vivienda, salud y educación, puntos en los que el gobierno tiene una inmensa deuda con la población (y no al revés, como afirmó Chávez la semana pasada). Nueve años seguidos sin cumplir las metas de construcción de viviendas. Nueve años con una errática política de seguridad (aunque hay que reconocer que Carreño es el campeón de los incapaces). Nueve años en que las misiones comienzan a desmantelarse en silencio por falta de recursos.
A esos 556 millardos de bolívares habría que sumarle, por supuesto, la costosísima campaña electoral del gobierno, financiada por todos lso venezolanos. Y empezar a desglosar cuántas casas, cuántos hospitales, cuántas escuelas se hubiesen construido y dotado con ese dinero. Cuántos venezolanos se hubiesen sumado a la seguridad social con ese dinero. Sin embargo, funcionarios del gobierno anunciaron felices, entusiastas, arrobados de pasión revolucionaria, que ya comenzaron a recoger firmas para relanzar la propuesta el año que viene.
A esos otros 556 millardos de bolívares con su respectivo costo de campaña (que deberá reforzarse, claro, para corregir las fallas) agrégele la inflación, súmele el costo de esta consulta, y vuelva a calcular las preguntas contenidas en el párrafo anterior.

Calle luna, calle sol

El Emperador insiste (e insistirá) en lograr su cometido de implantar la reelección eterna. Es lo único que le interesa. No puede creer que sólo le queden cinco años de gobierno. Él, que tenía toda una vida (y una gorda chequera) para decidir a qué país le financiaba un sistema de transporte, dónde (en qué país, claro) construir un hospital, o hacer una carretera. ÉL, el único que puede pintar el cuadro del futuro latinoamericano. Es un hombre hecho para cosas portentosas, para proyectos utópicos y titánicos, para ser el protagonista de alguna de esas cursis cancioncitas de Trova cubana. Para ser el Elegido, o algo así.
No concibe al mundo sin Chávez.
Sin haber aprendido nada de la derrota sufrida, ya él y sus aduladores están hablando de recoger firmas, de que ha recibido cartas, de que el pueblo lo aclama. Que ya él no puede presentarla, pero que si el pueblo la presenta otro gallo canta. Que hay que escuchar la voz del soberano (no esos 4.522.000 pendejos que tuvieron una victoria de mierda). Que el pueblo es el soberano y a él se deben los buenos emperadores.
Poco le importa que el artículo 345 de “la bicha” que tanto blandía hasta hace unos meses, es claro al señalar que:

Se declarará aprobada la Reforma Constitucional si el número de votos afirmativos es superior al número de votos negativos. La iniciativa de Reforma Constitucional revisada no podrá presentarse de nuevo en un mismo período constitucional a la Asamblea Nacional.

En ese claro artículo no se hace alusión al presentante. No podrán volvernos a preguntar si queremos que Chávez sea el emperador eterno de nuestros destinos. Nunca más. Ya, con respecto a ese tema, los venezolanos dijimos que no. Que no. Pero, además de que no hace alusión al presentante, ellos en su afán de darle un barniz de decisión colectiva al personalísimo proyecto (recueden el cursi asunto del pincel y el cuadrito), se mandaron a matar al redactar la pregunta a la que los venezolanos respondimos claramente que NO:

“¿Aprueba usted el proyecto de Reforma Constitucional con sus Títulos, Capítulos, Disposiciones Transitorias, Derogatoria y Final, presentado en dos bloques y sancionado por la Asamblea Nacional, con la participación del pueblo y con base en la iniciativa del Presidente Hugo Chávez?”

Es decir, que los co-presentantes de la reforma fueron Chávez, el pueblo y la asamblea. Es decir: No es no. Que no.

Pero él va a insistir. Eso de gobernar (trabajar) no es para él. NO, al menos, en eso de cosas minúsculas, cotidianas. Surtir lso hospitales, dotar las escuelas, asegurar el funcionamiento de las policías, garantizar un buen clima para la iniciativa privada. Es decir, ofrecer a sus gobernados la mayor suma de felicidad posible, con espíritu de inclusión. Leyes para que todos se beneficien. Él se muere de aburrimiento si tiene que hacer eso que todos lso venezolanos hacemos todos los días: hacer nuestro trabajo lo mejor que podemos, sin pretender cambiar el mundo con ello. Él necesita de emociones fuertes. De laser que lo persigan mientras él hábilment se escabulle. De batallas tremendas contra poderosos imperios. De fustigar al enemigo con su verbo implacable. De ordenar al mundo y deshcaer entuertos dejados en el camino por su predecesor (Dios, por supuesto)l.

Y mientras logra su cometido de ofrecernos la gracia de su omnipotencia eterna de manera constitucional,, se dedica a cosas realmente trascendentes, cosas de verdadera importancia, dignas de un Emperador, como cambiar la hora de todos los venezolanos. Como titulara, con adulante solidaridad, el diario prooficialista Últimas Noticias, en su edición de ayer: “Hoy la hora se ajusta al sol”. Insisto, más mata el hampa que la falta de sol. Los malandros no madrugan. En los barrios, en los oscuros callejones, veredas e infinitas escaleras de los barrios de Caracas, la gran aliada de los malandros es la oscuridad, la penumbra nocturna. En lo oscuro no se ve la cara. En lo oscuro no se ve la sigilosa pistola. En lo oscuro se quitan unos zapatos y un celluar más rápido. Si esto fuera una ciudad, la hora en la que el sol decide irse a dormir no causara la más mínima incomodidad, porque el alumbrado público paliara la ausencia de luz natural. Pero en nuestra calamidad llamada Caracas, todavía el sol es necesario para llevar la luz a muchas calles en las que los postes hace años dejaron de funcionar y sólo sirven para que los perros orinen. El hampa, ministro, es el hampa la que todavía mata niños con sus balas perdidas. Es el hampa la que hará su agosto cuando la gente regrese del trabajo, a las seis de la tarde, y ya todo esté oscuro. Es el hampa la que se mueve con soltura en ese rincón del rústico que se quedó solo y oscuro. En esa esquina sombría por donde pasa todo el que venga del trabajo. Debajo de ese puente por donde nadie se va a salvar. Es el hampa la que ganó media hora de complicidad en la oscuridad producto de un fracaso brutal y vergonzoso en la gerencia municipal.
Mientras, nuestro emperador, dice a la prensa argentina, que con su sabia decisión los niños van a dormir más.
No, presidente, temo decirle que sus inmensos poderes aun no trastocan el tiempo. Su decisión no agregó media hora más al día, sólo la atrasó en media hora.
Calle luna, calle sol.

Ahora le tocó el turno a los “revolucionarios de pacotilla”

Luego de varias semanas de estruendosos reveses, Chávez aún no se repone de la derrota electoral del pasado domingo. Tres días después del día de la derrota, ayer le tocó el turno a sus seguidores, a los que reunió para graduarlos de una de esos títulos ilusorios con los que los calma mientras esperan el radiante futuro de la revolución, en vez de agradecerles el apoyo en esos duros momentos, el inmenso Ego Chávez los descargó duramente, culpándolos de su derrota, señalándoles, entre otras cosas, que “los mirandinos y caraqueños están en deuda conmigo, aquí la tengo anotada en mi agenda. Vamos a ver si me la pagan o no”, dijo en tono de reproche, para luego felicitar a los estados donde fue aprobada su propuesta.

Los siguientes párrafos, extraidos de un artículo aparecido en El Universal, firmado por la periodista María Lilibeth Da Corte, son una muestra irrebatible de la desconexión que sufre, con la realidad, el líder incomprendido con la realidad:

“Allí (en los estados donde ganó el si) se impuso la voz del pueblo. No se dejó confundir ni atemorizar. Ni tuvieron que ver con nada ni nadie ni con lluvia ni con viento. Los verdaderos revolucionarios no se paran ante nada”, destacó, para luego recordar que sin reforma su mandato termina en el 2013, lo que ocasionó que el público exclamara “¡noooooo!” y que Chávez intensificara el regaño a los abstencionistas de sus filas.
“Sí, me voy (…) .Una cosa son los gritos y otra es la realidad. No se aprobó la reforma, así que me tengo que ir del gobierno en el año 2013. Yo trabajaré sin descanso hasta el último día”, señaló.
“Por más que griten, la verdad es la verdad, el Sí se perdió. ¡Anótenlo! Se perdió en los barrios, millones que no fueron a votar, ustedes podrán decir lo que quieran, pero no tienen excusa, falta de conciencia por la patria, un revolucionario no busca excusa”, insistió el mandatario evidentemente molesto, para luego mofarse de las eventuales excusas esgrimidas para abstenerse: “Después empiezan que a mí no me gusta el alcalde. ¿Qué tiene el alcalde que ver con esto? No tiene nada que ver ni el alcalde ni el gobernador, esas son excusas de los débiles, de los cobardes y los flojos, de los que tienen faltan de conciencia”.
“El que venga a decirme a mí a estas alturas, después de 9 años de revolución, que no fue a votar porque no le llegó la beca a tiempo, porque su hija no consiguió cupo en la Universidad Bolivariana, no le dan el crédito, o tiene 3 años esperando una vivienda; el que diga eso, yo prefiero que se pase para la oposición, porque el que lo diga no es un revolucionario. Si al final yo me quedara con 4 verdaderos revolucionarios, ¡bienvenidos! Prefiero y quiero verdaderos revolucionarios, y no revolucionarios de pacotilla, que seamos capaces de abandonar nuestros intereses particulares”, dijo.

Viendo a ese Chávez sudoroso e hinchado de estos días, que intercala risas irónicas con efervescentes desplantes, le pregunté a un amigo, brillante psicólogo, sobre la salud mental de Chávez. “Chavez es un megalomano y los megalomanos no hacen duelos, no reconocen las perdidas, nos las lloran, por eso no logran reflexionar de las derrotas”. Es decir, que al creerse superiores a lo que realmente son, no pueden asimilar las derrotas (no las creen posibles) y no sacan conclusiones ni aprendizajes de ellas. Ellos nunca son culpables. Nunca fallan. Están por encima de todo y de todos. Supongo que el destino de todos los megalómanos es la autodestrucción. Como Maradona, por nombrar uno bastante conocido.

Sólo una tara mental, sólo un impediment psicológico, podría explicar ese regaño y ese desprecio y esa ausencia de capacidad de asimilar que el pueblo no quiere esa reforma y que no se siente correspondido en la lealtad que ha demostrado durante estos largos y penosos años. Después de nueve años de “revolución” la gente sigue sin casas, muchos damnificados aún están en refugios, mueren miles de personas cada año en manos del hampa, las ciudades están abandonadas y en ellas impera el caos, los boliburgueses han demostrado una impúdica desfachatez a la hora de mostrar su nueva condición social, y no se consiguen los productos más elementales para la dieta básica, poniendo en peligro incluso la salud futura de los niños venezolanos. ¿De verdad no sabe esto o no lo puede entender? Después de nueve años de “revolución”, Venezuela tiene las peores relaciones internacionales de los últimos cincuenta años, y la identidad venezolana hay que usarla con discreción en naciones como Bolivia, donde se corre el riesgo de ser linchado por la nacionalidad que se ostenta. Después de nueve años de “revolución”, hay más niños en la calle, hay más inseguridad y más inflación. Chávz incumplió con millones de electores que lo siguieron, creyendo en sus promesas de redención, en su futuro mejor, en su “ahora el poder es del pueblo”. Gente que hace de cada día vivo un prodigio, un milagro, que lucha contra fuerzas superiores y ubicuas para salir a trabajar y para llegar en la noche a su casa. Gente que ya se cansó del único voto que debe cumpir aquel que milite en esa amarga religión en la que él es el profeta es: “Con hambre y desempleo / con Chávez me resteo”.

Hasta la mujer más débil, hasta la más carente de personalidad, la más dependiente, recibe al fin el golpe que la hace reaccionar, el que la hacer rebelarse y recordar que es un ser humano.

Post-post:
Jesús Torrealba, de la organización “Radar de los barrios” escribió un interesante artículo al respecto: Inmaduros, débiles, flojos, cobardes…

Superado el efecto del Lexotanil



Luego de que buena parte del mundo elogiara el carácter democrático del régimen, un Chávez hinchado aparece en televisión con el alto mando militar, dando un discurso incoherente y, con un lenguaje soez (a la una de la tarde, en pleno horario infantil, lo que estaría prohibido por la Ley Resorte), advertir al periodista Hernán Lugo Galicia, quien escribiera una crónica en la que relata cómo los militares presionaron a Chávez pra que aceptara la derrota:

(Citando a la escritora italiana Oriana Fallaci y su libro “Entrevista con la Historia” donde hace referencia al griego Alekos Panagullis): “Cuando te acerques a esos grandes escudos de armas, donde está la historia reflejada, en torno a los cuales hay leyendas y glorias de los hombres de la historia pasada, tu te podrás acercar a esos escudos de armas, el tiempo convirtió cosas en herrumbres y eso tiene dos componentes sangre y mierda, como seres humanos pues”.
Y continuó: “Toma nota Lugo Galicia. Porque lo tuyo es lo último que he dicho, fue mierda. Aquí lo que hay es dignidad. Dejen quieto al que está quieto. Sepan administrar su victoria, porque ya la están llenando de mierda. Es una victoria de mierda y la nuestra llámenla derrota, llámenla, pero es de coraje, de valor, de dignidad”, dijo el mandatario.
Luego de otras palabras con gestos teatrales, se puso de pie y gritó: “Patria, socialismo o muerte”, a lo que los generales que lo rodeaban, corearon: venceremos.

¿Se imaginan esas palabras en un país civilizado, democrático, moderno?
El CNE no termina de dar los resultados definitivos. ¿Se está sirviendo la mesa para el arrebatón? ¿O los últimos estertores de un pasado primitivo, feudal y bizarro? Yo siempre apostaré al futuro.

El talante democrático del chavismo

Una de las aristas a las que el chavismo intenta sacar provecho, en la derrota, es la hidalguía de Chávez a reconocerla. Lo dicen los dirigentes chavistas y lo dicen, incluso, personalidades de afuera del país. Esa derrota cuyos resultados eran conocidos por todos los actores participantes en la contienda desde las 9 de la noche, y que no fue sino hasta casi la 1 de la madrugada que la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, dio a conocer al país.
Pero, a escasos dos días de conocidos los resultados, sería interesante ver las declaraciones tanto de Chávez como de sus cercanos colaboradores, para evaluar su verdadero talante democrático:
El proponente (es decir, Chávez): En una llamada al centro mediático del veneno segregacionista del gobierno, conocido como La Hojilla, negó haber sido presionado por los militares para que aceptara la derrota del si, y amenazó que si algún general viene a presionarlo, así sea su amigo, lo destituiría de inmediato porque el “líder debe estar libre de presiones para tomar decisiones difíciles.” Agregó que con el pasado (es decir, con los que lo adversan, aunque casi nada quede del pasado) no hay reconciliación, y asomó que la Asamblea Nacional o el pueblo tienen todavía el chance de hacerlo antes de que concluya su mandato. Es decir, sin hacer caso a los resultados electorales, piensa que todavía puede, antes de que concluya 2012, lograr la reforma rechazada, que incluya su relección eterna. Concluyó diciendo que “aquí hay Chávez y revolución para rato”.
Diputada Iris Valera: Señaló durante una intervención en la Asamblea Nacional que “estamos empeñados en construir una patria socialista”, y dirigiéndose a Chávez, le animó: “”Presidente, lo que no se pudo aprobar el domingo, aplíquelo vía decreto en el marco de la ley habilitante”.
Diputada Cilia Flores (presidenta de la Asamblea Nacional): Respaldó una absurda propuesta en la que el Parlamento acordó ayer “acompañar al Ejecutivo nacional en su disposición de mantener su propuesta”, agregando que no salieron derrotados,. porque “ahora somos más revolucionarios”.
Pedro Carreño (ministro de Interior): “Debemos mantenernos atentos en los distintos escenarios para garantizar la paz de la República, porque no creemos ese cuentico del antichavismo de que llegó la hora de la reconciliación”, alertando que esos llamados de reconciliación por parte de sectores del antichavismo “tienen como objetivo bajarle la guardia al pueblo revolucionario y continuar manipulando a la gente”, negando dicha posibilidad, ya que, a su juicio, “la propuesta de reforma constitucional era un mecanismo para la reconciliación, porque la verdadera reconciliación no puede ser un pacto de cúpulas como lo plantea el antichavismo venezolano”.
A sólo dos días.
¿A qué juega el chavismo? ¿Cambiaron de opinión en cuanto a reconocer la derrota? De hecho, ¿De verdad la reconocieron? ¿Leyeron lo que había en ella? ¿Piensan tener a la gente enemistada y votando estos próximos cinco años, hasta lograr aprobar la reelección infinita de Chávez? ¿No entienden que NO es NO? ¿Por qué no se ponen a trabajar y dejan a la gente que descanse de tantos días agitados, reconocen en serio la derrota y leen en esos resultados que el pueblo quiere vivir en democracia y tener un gobierno que atienda a todos por igual y que trabaje por resolver los problemas del país? Venezuela no quiere utopías autoritarias. 75% del electorado se negó a ello (sea votando o absteniéndose) ¿Eso no basta para que quede clara la voluntad del electorado? Si piensan aplicarla de todas maneras, ¿a qué fin llamar a una consulta?
En la foto, la primera página que el oficialista diario VEA tenía preparada para el lunes. En ella se dice que el Bloque A: Sí con 60.1% y el No con 39,5%. Mientras tanto, el Bloque B: Sí con 58,9% y el No con 41,1%. ¿Tendrá relación con esa nota dejada colar a la prensa internacional que ganó el si, a eso de las cinco de la tarde, y que fue reflejada por Reuters; y con esa tarima instalada en Miraflores y que luego fue desmontada en silencio?
¿Talante democrático del gobierno? Ojalá y lo tenga el que empieza en 2013.