Bolivarianos con ¿moto propia?
Los estudiantes “bolivarianos” dieron una rueda de prensa ayer (sin capuchas, guantes ni armas). En la misma explicaban los alcances previstos (o deseados) en la reforma universitaria. Que los estudiantes, obreros y empleados participen del diseño de los pensa académicos es una de ellas. Y que voten en condiciones de igualdad. Si son tan libertarios, ¿por qué no empiezan con la Unefa y la Universidad Bolivariana? Que son modelos de universidades bolivarianas en las que las autoridades las elige (y las remueve) una sola persona. La misma persona que ahora quiere mas poder, para lo que se mandó a hacer una constitución digna de su ego. ¿Por qué son tan ingenuos y no empiezan la revolución universitaria en esos recintos? Deberían exigir mayor calidad académica en la Bolivariana, por ejemplo. Pero todo el que está en ella sabe que cualquier reclamo acarrea la expulsión. Por no decir nada de la Unefa, que heredó la estructura clásica militar. ¿Se podrá ser disidente estudiando en la Universidad Bolivariana?
Robert Serra, uno de los voceros de los estudiantes bolivarianos, regaló a la historia esta perla, que deja ver las costuras de la estrategia en marcha:
“Creo que al pueblo revolucionario no le costaría nada tomar, como pudiera tomar, la UCV, la Católica Andrés Bello y la que se atraviese. ¿Es eso lo que quieren? ¿Quieren confrontación? Nosotros no la queremos y, por eso, es que estamos hablando con el pueblo para que el pueblo se calme y entienda que ese no es nuestro espacio”.
¿Cuál confrontación? Ah, claro, que no salgan a la calle a protestar, porque en cada protesta va a haber plomo y enfrentamientos. ¿Cuál es el pueblo revolucionario? Ya una vez intentaron una toma de la UCV (y de otras universidades) y fueron estrepitosa y mayoritariamente rechazados por el estudiantado. Pero como los universitarios están en la calle, ellos vuelven a demostrar que son una ínfima minoría que tiene que recurrir a la amenaza. La conclusión es clara: como el gobierno no puede reprimir legalmente las manifestaciones con la eficacia que necesita para someterlas, el plan B es “el pueblo revolucionario” que “no quiere confrontación”. El mensaje directo es: salgan de la calle y dejen de joder protestando contra la reforma. ¿Por qué tanto alboroto con las marchas, si en cualquier parte del mundo suceden? Porque ciertamente están sensibilizando a la población acerca de los riesgos de la reforma. El gobierno se había sentido tranquilo con una oposición política dividida y desprestigiada, pero llegaron los estudiantes. Por eso le pone cara de estudiantes a la represión, y saca a los que saben hacer el trabajo sucio, ese que no pueden hacer los uniformados. El pueblo revolucionario.
Dejo acá otras fotos de los estudiantes “bolivarianos” que fueron a rescatar a sus compañeros de los fascistas. Una muestra más del “pueblo revolucionario” que se invocó ayer. La pregunta de oro en todo esto es: ¿Cómo hicieron para entrar estos civiles armados si ambas entradas de la UCV estaban tapiadas por piquetes de la Policía Metropolitana y la Guardia Nacional? La respuesta es más que evidente si se presta atención a los círculos que encierran las fotos que vienen a continuación.
Fotos: website de Provea
Ayer el ejército, en una operación irregular, desarmó a la vigilancia que cuida la entrada de la Universidad de Carabobo. Ya comienza el cerco. Allá también se está agrupando “el pueblo revolucionario” que anunció Serra. El mismo que el miércoles asaltó la UCV y que amenaza con someter a la Católica y “la que se atraviese”, como dijo el buen hijo de Juan Charrasqueao, al que en un arrebato de impudicia, dijeron amar. Se inició el Plan B. Quedan pocos días. Pero el estudiantado no cede al chantaje porque sabe que esa guerra contra las universidades está anunciada. O el segundo intento de toma (que ahora va a estar en manos de profesionales, y no de los loquitos de la primera vez) se hace ahora, o se hace después del referendo, gane o pierda el si.
Por tanto, la lógica de esa amenaza pierde su efecto.
Mientras menos pueblo, más represión. Los números que se ven dicen que la cosa se va a poner muy dura para la libertad.
Premio 11 de abril otorgado por 














