A esa hora de la mañana…

«Hay una hora de la tarde -escribió Borges- en que la llanura está por decir algo; nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos, o lo entendemos pero es intraducible como una música». Y, en efecto, hay horas que anuncian (o prefiguran) una magia, una esperanza. En al ciudad, en nuestra convulsionada Caracas, la hora de la esperanza parece ser otra. «A veces, cuando me toca salir muy temprano en la mañana y me sorprende ese estallido de colores que es todo amanecer, no puedo dejar de pensar que Caracas vuelve a ser, en ese momento, una ciudad hermosa. Un lugar que, sin embargo, destruiremos aplicadamente en las próximas horas» nos confía Rodrigo Coll. Todas las mañanas nos parece hermosa, esperanzadora. Y siempre, siempre, cuando salimos a sus calles, terminamos destruyéndola.
Por eso es que hay que evitar los noticieros a esa única hora que vale la pena vivir la ciudad.

7 comentarios »

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  1. Ah, Towermann, si uno pudiese soñar si quiera en valernos de esa aplicación destructiva para objetivos no sé si más loables, pero acaso un poco menos predecibles.

    En fin… gracias por conseguirle un espacito a esa queja junto a tan buena compañía.

    Un abrazo, panita.

    Comment de rodrigo coll — 26 September, 2006 @ 3:46 am

  2. Cierto, Héctor.

    Ésa es la hora en la que algunos alentamos a nuestros hijos para que tomen con ánimo y alegría su día de colegio. Los vamos acompañando en el trayecto. Es uno de esos raticos importantísimos en los que se conversa con calma. Todo es promesa. Todo se baña de esa luz que aviva o de algún frío que invita al abrazo y al recogimiento. Por cierto, el programa “café con Jazz” de la 95.5 FM me resulta un buen acompañamiento durante ese ratico que vivo junto a mi hijo.

    Saludos siempre, amigo Héctor.

    H.

    Comment de hzdedalus — 27 September, 2006 @ 12:42 am

  3. Sin duda alguna se consume poco a poco.
    Saludos

    Comment de Antonio Alviárez — 27 September, 2006 @ 9:31 am

  4. También hay que ser valiente para recoger los escombros.

    Comment de Nelke — 28 September, 2006 @ 7:33 pm

  5. Verdad,….

    Comment de eurídice — 27 October, 2006 @ 3:39 pm

  6. El lugar que mas se me ha parecido a Caracas es Estambul, aunque no tenga nada que ver.

    Que lastima que tenemos que vivir lejos para saber cuanto apreciamos las cosas.
    Caracas es bella, aunque no lo creas.
    Hay muchas ciudades en el mundo, muchas, (no las he hecho todas) pero Caracas tiene un encanto que es mas que el Avila, un dinamismo que es mas que una autopista, es un no se que.
    Su gente será?

    Comment de Saucisse — 25 February, 2007 @ 11:03 am

  7. Con esa luz especialmente hermosa es que comienzan mis días en la malquerida gracias a que vivo en lo más alto de Los Samanes; lástima que con sólo rodar pocos kilómetros la magia se atasca en la primera cola del día…

    Comment de Mitchele Vidal — 2 March, 2008 @ 12:04 am

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