Indefinida
Hay una Caracas invisible. Esa que a fuerza del paso del tiempo y de la locura colectiva, pasa inadvertida. Pero es la Caracas que estuvo, la que sigue ahí y la que seguirá presenciando los inútiles ajetreos de sus habitantes. En un típico delirio tropical, un hombre enfermo de poder grita, para excitar a un puñado de seguidores: “Habría que modificar la Constitución, con la aprobación del pueblo para que la reelección en Venezuela sea indefinida. ¡Hasta que el pueblo diga cuándo debe terminar el mandato de un presidente!”. Pero la piedra es más sabia, y sabe que todos esos afanes pasan, que esos delirios nada son frente al roble, a la piedra a las paredes de una iglesia antigua. Allá, lejos, débiles, llegan los ecos de la locura de los hombres, la megalomanía del que se cree la Historia; acá, la iglesia de Petare, la que estuvo y la que estará cuando ya los parroquianos que siempre ham comentado en sus alrededores los chismes políticos, los que antier comentaban dePérez Jiménez, hayan olvidado al narciso lunático de turno. Todo pasa, nos recordó Chocrón.
Hasta la locura colectiva.
Premio 11 de abril otorgado por 















Todo pasa, seguro que así será.
Te añadire a mis enlaces de mi blog, así estaré al pendiente de tus post.
Un saludo desde Barcelona España.
Antonio Alviárez
Comment de Antonio Alviárez — 3 September, 2006 @ 11:33 am
¿Usted cree?
Comment de Nelke — 7 September, 2006 @ 3:32 am