Barrio Caracas

Basta echar un ojo a la Caracas gruesa para notarlo. ¿La Caracas gruesa? Sí, la ciudad masiva. No las apacibles urbanizaciones residenciales del sureste caraqueño. No ese privilegiado norte que empieza en el Country y termina en Sebucán. No, la Caracas gruesa es por donde corren las venas que mueven a la población. La Urdaneta, la Andrés Bello, la Francisco de Miranda, la Baralt, la Sucre, la Casanova, la Universidad, la San Martín, la Fuerzas Armadas. Incluso en ciertas partes de la Autopista del Este. Es decir, la Caracas por donde transitan todos. La pública. Cualquiera que se detenga unos minutos en sus predios puede verlo: venden cerveza en la calle (camufladas en cavas que ofrecen maltas), fríen pinchos, parrillas, morcillas en las esquinas. Los telefoneros venden cigarros al detal y otras chucherías en toldos que ocupan toda la acera ¿Se puede ser tan inocente de no imaginar que cualquier buhonero venda, por ejemplo, perico? ¿No es de sospechar de qué puede vivir ese buhonero que vende tres peroles de plásticos, una plancha vieja y dos tapas de licuadora? ¿De eso se podrá vivir? Venden música y libros “pirateados”. Y los ciditeros siempre tienen unas estruendosas cornetas que permiten probar la mercancía. Así se atraen más clientes, argumentan. Luego están las motos. Ruedan en sentido contrario, se montan en las aceras. Y todo esto en la cara de los policías, que también ruedan por las aceras, por cierto.

Aunque fracasadas en Caracas (quizá ausencia de real voluntad política) las teorías de Bratton siguen siendo inalterablemente ciertas. Los delitos menores conllevan a delitos mayores. En una época, para tomarle la palabra sin darle la razón, se inventaron una Ley de Convivencia ciudadana. Nunca nadie intentó hacerla cumplir ¿Por qué? Porque no se puede. ¿Por qué no se puede? Intentemos argumentar una razón.
La ciudad es tan grande que tiene forzosamente sus reglas. Y, por ser para un mayor número de personas, que no se conocen entre sí, es que las reglas de la ciudad deben ser más estrictas que las de la comunidad; es decir, en el pequeño conglomerado de vecinos. El Barrio tiene reglas distintas a las de la ciudad. Antes, el habitante del barrio, cuando bajaba a la ciudad, actuaba distinto a como lo hacía cuando estaba en su zona. Funcionaba aquello de sentirse desvalido fuera de su “territorio”. Funcionaba aquello de actuar con precaución porque no estaba entre su gente. Allá la Ley tiene distinta aplicación. La “autoridad” no es la autoridad oficial de la ciudad, sino algo más difuso en su concepción. La Ley la imponen, en un increible y anárquico equilibrio, los pequeños delincuentes, los malandros viejos, los viejos a secas, los líderes comunales, usualmente deportistas (por aquello del prestigio), a veces el cura del barrio (cuando lo hay) y, antes, los ñángaras, que eran super resteados, y por tanto temidos. Pero funcionaba un precario equilibrio. En la ciudad acataba las reglas generales, en el barrio las específicas.

Volvamos al punto inicial. En las calles de la Caracas gruesa se está imponiendo el modo de vida de los barrios. Aquello de Caracas ahora es de todos ha sido estúpidamente mal aplicado y comprendido. La ciudad es de todos, nadie lo pone en duda, pero hay que ciudadanizar a sus habitantes. Ofrecerles las bondades de la ciudad, que son las bondades del mundo moderno y global. La ciudad (la polis) es una muestra del mundo. Hay que ofrecerle al pueblo motivos para disfrutar la ciudad y su infraestructura (no, por cierto, usando el Teresa Carreño para graduar bachilleres). Ahora, ese equilibrio (injusto, brutal, pero existente después de todo) que hay en la ley del barrio, colapsa cuando Caracas toda es el barrio. Como nadie está en “su zona”, todos actuán como les da la gana, sin siquiera las reglas del barrio. ¿Cómo aplicar una Ley de Convivencia Ciudadana en ese caos? ¿Qué policías, que se hacen la vista gorda con los delitos menores, y contribuyen con su parte de irrespeto a las normas, puede hacer cumplir las normas? Esos policías tampoco están educados para vivir en ciudad.

Espiritualmente, el barrio tomó Caracas. Una vez tomado el espíritu, tomará también la materia, es decir la infraestructura. De hecho, ya empezó. Por algo tantos locales de la avenida Urdaneta están cerrados y no abrirán nunca más. Sólo sirven para que los buhoneros usen sus fachadas para guindar las franelas que dicen “Se habla malandro” o “No creo en nadie”. Curioso: locales cerrados y ventas en las aceras. ¿No es como un mal uso de los espacios? No, es el modo de hacer las cosas a lo malandro. El barrio tomó Caracas. Pronto irá por Venezuela toda.

6 comentarios »

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  1. Comparto 100% esa visión, basta ir caminando y ver todo con detalle, lo poco recién restaurado está a medio terminar y así se quedará.

    Yo nací en Caracas y vivo en ella, y la he caminado mucho. La critico y pregono que hoy día, lo único que vale la pena es su clima y el Ávila, mas nada.

    En el Ávila, a lado de la cota mil, hay campamentos de indigentes, con afiches del che Guevara.

    Hace, unos 10 años, en las Mercedes el perico te lo vendían lo parqueros de cualquier local, lo habrán dejado de hacer?

    Pobre Caracas, y justo ayer escuché que se referían a ella, como la sucursal de cielo.

    Para mi, ya perdió valor eso de que “Caracas es Caracas y lo demás en monte”, ahora sería : “Caracas es selva y lo demás es monte”.

    Comment de unocontodo — 2 April, 2006 @ 5:58 am

  2. Totalmente de acuerdo, Unocontodo. Incluso eso (y ese sería tema de otro post) de la cordialidad del caraqueño, es nostalgia pura. El caraqueño ha acompañado la ruindad del entorno en la ruindad del espíritu. O viceversa. Y lo peor, lo verdaderamente trágico, es que (ya lo he comprobdo) no podría vivir en otra ciudad. A vivir en la selva, ¡qué más da!

    Comment de Chamantower — 2 April, 2006 @ 2:48 pm

  3. Caracas… Para que hablar de Caracas, la realidad es que no existe una preocupación real por el caraqueño (que es lo que realmente es Caracas), la preocupación que se muestra y sin ánimos de ofender a nadie, es la de quien ve perida las calles por las cuales podian caminar tranquilos, ¿realmente es el problema que las personas de los barrios lleven “sus leyes” a las calles de Caracas? no, la realidad es que estas personas nunca han tenido ley mas haya de lo que la moralidad no les permitia hacer, ahora, si esta se pierde ya no hay restriccion posible para ellos ni para nadie. Desde mi humilde percepción, los principios por los que se creía que la ciudad se sostenía han mostrado su ineficacia, realmente las leyes de quien vive en un barrio no son mejores ni mucho menos que quien vive en una de las nombradas zonas en el primer artículo, que por cierto tan¡mbien tiene sus formas de arreglar los asuntos, ya sea con un soborno para cubrir sus faltas o con un despido, una amenaza, o simplemente un proceso que se iniciaba con una llamada a algun amigo. La realidad es que el modo de vivir en Caracas, la dinámica con que se desarrollan los asuntos en la actualidad es el resultado de quienes se conformaban con vivir bien “y que los barrios se cayeran a pedasicitos”, porque sencillamente estaban tan lejos de su realidad -aunque los viera desde la ventana- que nos le preocupaba, quien creía que todo estaba bien mientras en su casa se celebrara navidad, de quien creía que Venezuela era bonita… Nunca lo ha sido y con todas las formas de gobierno que se han puesto en practica nunca lo sera. No los critico, solo intento de que vean un detalle que se les pasa por alto en sus comentarios, todos los habitantes de Caracas incluyendome, somos responsables por haber sido negligentes en el cumplimiento de nuestros deberes, por solo criticar y sobre todo a la parte fina de la cuerda que ahora es de la que se quejan.

    Comment de D.J. — 20 September, 2007 @ 12:27 pm

  4. Interesante opinión. Y es verdad, eso de imponerse tiene también sus formas sutiles pero implacables, que no por agazapadas son menos violentas. Y también supongo que será cierto que todos hemso sido responsables, en una medida, del deterioro de la ciudad. La indoencia con los demás ha generado mucho resentimiento. Pero, ¿no es así en el mundo? En ese caso, no será ese el problema de raíz, porque en otras partes, que la gente tapoco vela por los demás, no hay ese caos urbanístico. Lo que me lleva a pensar que la ineficacia, la indolencia y el populismo de las autoridades tiene una alta cuota de responsabilidad en eso. Pero es muy bueno el punto.

    Comment de ChamanTower — 20 September, 2007 @ 12:49 pm

  5. Buenas tardes, en mi comentario anterior no comencé con estas necesarias palabras.
    Admiro mucho y ademas respeto la iniciativa que representa este blog y otros sitios de la red que hacen referencia al tema en cuestion, como los foros de charla, trabajos periodisticos etc. Tengo que reconocer que en mi primer comentario no me pare a pensar en lo que escribiría, espero que por favor acepten mis disculpas por este error.
    Como caraqueño, tambien me siento afectado por la trágica situacion que se vive en sus calles a diario y por extensión en Venezuela entera.
    Como acertadamente se expresa en el comentario nº4, es muy cierto que la indolencia y el desinteres se ha generalizado por el mundo entero, y eso es muestra de una gran verdad, “el hombre a dominado al hombre para perjuicio suyo”. Ningun gobierno o sistema de gobierno, por liberal, absolutista, revolucionario, democratico o nacionalista que sea, a generado un ambiente de verdadera tranquilidad y buena convivencia, donde realmente se respire paz y cada persona pueda recibir el trato digno que merece. Es cierto cada estado es responsable de la mayoria de los motivos de afliccion que tiene la comunidad como los acontecimientos contrarios a lo que realmente convenía o se deseaba. Seguir hablando del tema sencillamente sería redundar… Pero viendo un poco en las calles de Caracas y comparandolas un con las calles de otras ciudades o pueblos a nivel mundial, veríamos un hecho muy particular que se podría catalogar de “fenómeno social” y no me refiero a cualquier manifestacion de una ciudad agitada, porque en esto todos podemos estar de acuerdo, en Caracas ya no sería fenomeno. Mas bien hago referencia al particular EJEMPLO que da un colectivo cada vez mas numeroso de personas, que en cualquier parte del mundo en la que haya podido estar, por diferente que sea la realidad social, siguen siendo de igual forma que en Caracas, personas apacibles, con normas morales bien establecidas. Estas personas, hay que decirlo, han sido victimas de constantes ataques y persecución en diferentes períodos de la historia, por diferentes manifestaciones politicas y religiosas, (como lo corroboran diferentes trabajos de investigacion)por un hecho en particular SER NEUTRALES, mantenerce apartados de cualquier moviento politico, o idiología, promoviendo la convivencia basada en principios expuestos en la Biblia, e imitando como lo manifiestan en las puertas (porque creo que a todos nos han tocado la puerta en un momento)el amor de cristiano, por este ultimo dato se entiende de quien hablo, los testigos de jehová ¿quien no se a tropezado con una de estas personas en la calle, que de buenas maneras te ofrece “un tratado”?, ¿Sera de alguna forma nociva esta actitud, o correran peligro quienes se encuentren con un testigo en la calle? la respuesta es obvia. La verdad no he investigado a plenitud a cada individuo que conforma esta sociedad en el mundo entero, esto de hecho es literalmente imposible, seguramente habra sus excepciones de quienes no muestren un ejemplo moralmente limpio, pero en terminos generales creo que si nos detuviéramos en observar la raiz de sus creencias, si conocieramos mejor el motivo de su buena conducta, tendriamos entoces algo mas que datos interesantes sobre cultura, si observaramos su modo de vivir ya tendriamos un patron de convivencia que no solo ayudaría a nuestras familias sino a la comunidad en general. Yo mismo me he beneficiado de tener un vecino testigo. Y hago este comentario porque como dije al principio admiro a quienes manifiestan su preocupacion por el estado anarquico en la que se ve obligado a vivir los casi seis millones de caraqueños o personas que viven en Caracas, con miras a buscar respuestas o alternativas en pro de la mejora de las condiciones actuales. No pretendo imponer mi opinion, solo planteo una realidad, una opcion que no se puede pasar por alto, el indagar en este asunto puede plantear mas que un movimiento una forma de vivir que nos beneficiaría a todos.
    Muchas gracias por responder a mi comentario anterior.
    Un coridal Saludo!

    Comment de D.J. — 14 November, 2007 @ 9:46 am

  6. cuando entre a la calle del bronx en Bogotá bajando por la Av. Caracas al lado de un batallón ,me di cuenta que era la vida de los desdichados perdidos por la adicción a las drogas. Algunos casos por la cuestión económica otros por su condición familiar y por que querían depositar su vida en una olla, pero lo mas grave del asunto es la cantidad de jóvenes dentro consumiendo marihuana basuco ,estos jóvenes que consumen las sustancias como benzodiancepinas marihuana cocaína y algunos con el basuco son aquellos barristas perdidos,por el traqueto que mueve sus influencias para poder producir su famosa droga y acosta de todo esto las vida de muchos jóvenes adolescentes y niños pequeños de edades de ocho años,cogiendo una pipa y un fósforo para poder llevar a cavo el famoso susuto o pánico que produce el basuco sin saber la autodestrucción a la cual están experimentando. Esta situación es dolorosa para la gente que exitosamente salen de las drogas por la sencilla razón de que algunos sufrimos al ver como los demás se destruyen y no podemos hacer nada para ayudarlos,para mi es duro tener que pasar por el Bronx,el barrio san bernardo la llamada olla de la tercera detrás del colegio rafael Antonio Uribe la olla cinco huecos bajando por la calle del bronx cerca ala plaza España la reconocida olla los ranchos en le barrio cundinamarca en el lugar donde se acogieron los que fueron supuestamente reubicadas las personas del cartucho,en todo este tipo de ollas hay muchos jóvenes niños perdidos sin razón de ser sin poder valerse como seres humanos. Así que lo mejor que podemos hacer nosotros como seres humanos que somos es mandar una especie de programa al senado no se cámara de representantes para poder cortar este problema de raíz y quitar el narcotráfico en nuestro pais y poder llegar a un pais sin corrupción y lograr la perfección. En dado caso si podemos hacer algo lo único es contactar a las personas interesadas por el medio de la red de internet lo podemos hacer por nuestro pais y por nosotros los jóvenes,la verdad soy un joven de dieciséis años y me preocupo por que a la poca edad que tengo ya tuve la experiencia de estar en las calles de Bogotá y no quiero que en el mañana mis hijos vivan en una sociedad que no se preocupen por la parte baja,y peor aun que ellos tengan que pasar por esta situación. si podemos hacer algo nosotros como ciudadanos contáctenme en mi correo electrónico y les daré las suficientes fortalezas para ayudar a muchos jóvenes como yo que están en la perdición y que ellos lleguen a la perfección de sus mentes para poder lograr ser alguien en esta vida que es solo una. Muchas gracias por tener estos puntos de atención para alguien como yo. Marvin Nuñez Caceres.

    Comment de marvin nuñez caceres — 12 May, 2008 @ 5:22 am

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