El corazón todo lo recuerda en sepia

Después que, una vez más, discutieron agriamente, sintió mucha rabia. De repente, eso amargo que asfixia y calienta el pecho se convirtió, así, sin más, en asombro. En asombro y luego en despecho. Pero, ¿qué estamos haciendo?, se pregunta. Decide, entonces, buscarlo de nuevo. Pero no acude a ese pasaporte al veneno. Va a esa otra imagen, la que dijo tantas cosas gratas a lo largo de ese camino largo. La que prometió tanto alborozo en amaneceres tibios. Busca el albúm y se encierra en el baño. Esas fotos sepias pertenecen a un mundo bucólico, donde toda esperanza era posible. Se alojan en la suite presidencial del corazón. Porque el corazón todo lo recuerda en sepia, con imágenes borrosas de bordes carcomidos. Esta era yo… Acá está Miguel… ¡Mira lo delgada que estaba! Tú, siempre tan payaso… musita durante esa visita al pasado. En esas fotos sepias, las celebraciones, los logros, por nimios que se vean a la distancia, tienen sabor a gloria. Tienen la anchura de la esperanza. Y su ingenuidad, también. Cómo hemos venido a parar en esto, se pregunta, mordiéndose un labio, y negándose a quitar la vista de esa época, opaca y brillante a la vez, para ubicarla en esta derrota.


La foto corresponde a una larga reseña aparecida en la página 24 de la revista Mecánica Popular (Nov. 1952), titulada: Venezuela construye la carretera más costosa del mundo. En la misma se señalan todos los detalles de esa maravillosa obra de ingeniería que fue la autopista Caracas-La Guaira, contruida por el Ministerio de Obras Públicas, salvo los viaductos, que fueron encargados a la Compañía Campeon Bernard, de Francia; y los túneles (uno de ellos de 1780 metros de longitud), encargados a la norteamericana Morrison Knudsen Company.

La antigua carretera que une a Caracas con la Guaira es una ruta tortuosa, plagada de peligrosísimas curvas situada la mayor parte en los escarpados Andes,

se puede leer en la reseña (con notorio error geográfico incluido).

El Viaducto Nro. 1, el más largo de los tres y situado al final de la autopista en Caracas, es el puente de arco de concreto más grande del Hemisferio Occidental y el quinto en tamaño del mundo entero. El largo total del viaducto es de 302 metros; su anchura y altura es de 21 y 61 metros respectivamente,

se lee más adelante.
Pueden ver los facsimiles de la revista, página a página, aquí: portada, 22, 23, 24, 144 y 145.
¡Qué tiempos aquellos cuando nuestros gobernantes, a la manera de la Roma de los Césares, nos querían vender nuestra grandeza haciendo obras monumentales!

10 comentarios »

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  1. Tu “nostalgias” mucho, como si fueras viejo y hubieras bailado en un carnaval con el propio Billo Frómeta, o peor como si estuvieses lejos. Respecto a la grandeza en forma de concreto, uno sentía que al menos algo palpable quedaba, en la historia reciente las intenciones permanecen, pero los recursos para “elevarnos” están en los bolsillos de sirvenguenzas de todas las montas.

    Comment de Martha Beatriz — 2 February, 2006 @ 2:20 am

  2. ¿Billo? Eso fue ayer, Martha Beatriz. Yo viajé con Marco Polo, me deleité ante la Biblioteca de Babilonia y pude ver con estos ojos cómo los cristianos y los moros se asesinaban por la forma de Dios. También hube de presenciar cómo los chickasaws del este de Alabama se tuvieron que replegar ante el empuje de la caballería blanca y cómo morían los franceses en las frías trincheras de la Primera Gran Guerra, esperando una carta o una bala. Los escritores siempre estamos lejos, y buscando nuestra patria se nos va la vida…

    Comment de ChamanTower — 2 February, 2006 @ 2:40 am

  3. poemilla que me llega por el mail;

    Por vieja y por fea
    nadie me cojía,
    ahora hacen cola
    de noche y de día.”

    Atentamente,
    La carretera vieja de la Guaira

    Comment de subal — 2 February, 2006 @ 10:56 am

  4. Que no es mentira que el venezolano sabe reirse de su tragedia, ¿ah, Subal?

    Comment de ChamanTower — 2 February, 2006 @ 11:01 am

  5. ;-)

    Y aún hay más; vuestro lenguaje popular es de lo más rico que me he tirado en cara. Esa frase hecha, magnífica, que dice “Ni calvo ni con dos pelucas”!!! soys chévere!!!

    Comment de subal — 2 February, 2006 @ 11:22 am

  6. Que bonito :-) . A mi me critican que evoco mucho, es por ello que te dije lo que te dije. Tu me dás una excelente excusa para seguir con mi credo.

    Comment de Martha Beatriz — 2 February, 2006 @ 1:16 pm

  7. ¡Muchas gracias por esta nota Héctor!

    Impresiona, con ironía, que esa gran obra esté asociada a un período oscuro en la política del país. Con más razón me cuestiono y reprocho la cortedad de visión que hemos tenido como nación en estos últimos cuarenta años. Peor aún, cuando comparo esas imágenes sepias con las coloridas imágenes de la televisión mostrando como un gran evento al Poliedro de Caracas repleto de personas que, tomadas de la mano, gritaban a coro “Patria o muerte”.

    mejor me quedo leyendo la nota de Subal y ¡déjenme para no llorar…!

    Saludos fraternales.

    H.

    Comment de hzdedalus — 2 February, 2006 @ 3:09 pm

  8. P.d: bellísimo el texto que inicia la nota…

    Comment de hzdedalus — 2 February, 2006 @ 3:10 pm

  9. Buenas noches Héctor:
    El texto con el que inicia este post me ha gustado mucho. La referencia a la carretera Caracas la Guayra me dejó impresionada, no la conozco, pero dígame por favor. ¿Llegó a concluirse? ¿Se mantiene en buenas condiciones? No me abrogo el derecho de comentar en lo político pero considero a nuestros pueblos cercanos. Saludos respetuosos para usted

    Comment de letyricardez — 3 February, 2006 @ 4:49 am

  10. Querida amiga, ese es el famoso caso del viaducto 1, que si buscas en internet, de seguro habrá muchas referencias al caso. Esa orgullosa obra, al cabo de años de desidia (los cuales incluyen el actual septenio, por supuesto) y luego de varias alarmas sobre su estado, llegó al punto en que el tránsito no es posible por ahí. Ahora, la gran autopista, orgullo de otra época, es un fantasmagórico pueblo muerto, un monumento a la incompetencia. Y la tortuosa carretera que nombra el artículo, es hoy el único paso disponible. ¿No es como para llorar? Gracias por tu visita.

    Comment de ChamanTower — 3 February, 2006 @ 4:45 pm

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