Notes to backpackers in Caracas II
4.- Si después de todo llegas ileso a mi ciudad, y te llevan de excursión a una fábrica de zapatos o a un sembradío de repollos con el pomposo nombre de núcleo endógeno nosequecosa, no vayas a creer que esa es la pobre tecnología que se ha desarrollado en estas tierras. No lo creas aunque te encuentres a Harry Belafonte, Don King y Danny Glover trabajando en una de las líneas de producción artesanal, que realmente son maquilas. Básicamente es la forma en que el gobierno se sacude la seguridad social de unos individuos que se explotan a sí mismos bajo la liberal figura de las cooperativas. Créeme, en Venezuela existen complejos hidroeléctricos, refinerías, monumentales teatros con acústicas de primer nivel (actualmente patio de promociones de los que se gradúan de algo con una franelita roja) y una Universidad que es Patrimonio Cultural de la Humanidad. Claro, el precio de ostentar esas edificaciones fue haber vivido durante los nefastos años del Pacto de Punto Fijo. Ya habrás leído algo sobre eso en Latin Press Digital.
5.- Muy importante, mi querido mochilero, no le pongas tu simpática cara de gringo-solidario-con-la-revolución a cuanto mestizo de aspecto humilde te tropieces. Los prejuicios se pagan caro. Este pueblo al borde de estallar tiene sus arrebatados arranques de orgullo, y no les parecerá gracioso que ese dinero que se gasta en el FSM no lo estén usando en los hospitales públicos, en construir viviendas (aquí se toman las que otro cosntruyó) o en reparar las vías, que están todas a punto de derrumbarse. Es decir, no todos están felices con tu presencia. No los culpes, por favor.
6.- Por último debo advertirte que los buhoneros son unos pícaros con los turistas. Eso es lo que aquí llamamos “viveza criolla“. Antes de que tu rosada tez y tu bonachona mirada les despierten avidez por los dólares que suponen llevas encima, adelántate a sus intenciones y, con enérgica firmeza, parate frente al que le vayas a comprar el souvenir de la foto del comandante y dile, con voz clara y firme: “Mírrame a la carra y sonrieu, penrejou“. Y así te unes a la campaña.
Premio 11 de abril otorgado por 















Sé que uno no aprende una lengua nueva de la noche a la mañana, y más siendo tan inútil como es hoy en día el catalán, mi querido medio de expresión habitual. Aún así, no puedo resistir colgaros este link que resume mis experiencias de gringo europeo en vuestro país. Como ya he
explicado en otro post, yo aterricé en Caracas sin tener nada claro qué opinar sobre el peo. Las pintadas en las paredes son más pedagógicas de lo que os podáis pensar. Una de ellas me hizo entenderlo todo; “No al pasado”.
El tema es dejar que todo caiga por su propio peso, porque está apestado de pasado (cómo por ejemplo el puente que comunica Caracas con el aeropuerto, o el tramo de autopista que une Caracas a Maracay, que se derrumbó el pasado mes de agosto, o los ministerios semi-abandonados en el centro de Caracas. Yo lo entendí todo con ese “No al pasado”. Olvidar el pasado para que pueda volver a suceder. No, colegas, ahí no teneis ninguna revolución. Yo me considero un tipo cercano a la antiglobalización. Y cuando ví a unos gringos hacerse fotos en el puente Llaguno, sentí ganas de vomitar. El tema del puente este es digno de un post, querido amigo caraqueño. Es un símbolo brutal de la propaganda; ahora es un altar, cuando antes fue una carnicería.
Bueno nada, que aquí os dejo el link.
De todas formas, a mí Venezuela me enamoró. No perdáis el orgullo, mi compañera, mi amiga, dice que la “viveza criolla” no es más que una versión sofisticada de la estupidez “gallega” que os hemos legado desde el otro lado del charco.
Y para acabar, una opinión personal; creo que el error más dramático, imperdonable, es que la oposición se una bajo una sola bandera. No, colegas. Adecos y Copeyanos no deberían ir juntos de la mano. El chavismo es una realidad. Nos puede gustar o no, pero está acá. La unión en este caso no hace la fuerza. Es como si en España PP y PSOE fueran juntos a las elecciones. La alternativa en Venezuela no pasa por la unión de dos partidos que en teoría deberían ser antagónicos. Hace peste a Puntofijismo, y ya sabemos todos lo que fue el puntofijismo: un simulacro de democracia, corrupta, falsaria. Una pseudodemocracia que ha traído en consecuencia una dictadura (o dictablanda, yo creo que aún es una dictablanda… hasta que no empiecen los juicios sumarios y las ejecuciones…) De esos polvos vinieron estos lodos.
En fin, aquí tenéis mi homenaje a vuestra ciudad de la eterna primavera.
De nuevo, disculpad si me meto en un terreno que no domino.
saludos.
Comment de Subal — 21 January, 2006 @ 1:19 am