Lina Rona sale en cámara anunciando la “retoma”, bajo sus instrucciones, del Ateneo de Caracas. Según ella, el hecho de que el partido Bandera Roja estuviese celebrando un aniversario de su fundación, significaba que dicha institución estaba en manos de la ultraderecha. Los miembros de La Piedrita (grupo paramilitar al servicio del gobierno de Chávez) lanza bombas molotov contra la Nunciatura Apostólica y contra unas residencias privadas. Los hechos, como es menester entre gente que cree estar haciendo cosas grandes, heroicas, son reivindicados por los autores. El jefe del comando de campaña del sí, Jorge Rodríguez, que a la vez es alcalde de Libertador (la ciudad de Caracas), da una rueda de prensa para negar los hechos y decir que se trata de simulaciones. Luego, contradiciendo al anterior, Alberto Müller Rojas, creo que vicepresidente del partido del gobierno, les dice a la piedrita que cojan mínimo. Luego de los excesos policiales de ayer, de las agresiones y destrozos causados en el Ateneo de Caracas (exigían que le entregaran a dos miembros directivos de Bandera Roja para dejar salir a los empleados, pues aquellos eran “objetivos militares”), Aristóbulo Istúriz, ex candidato a la alcaldía metropolitana por el gobienro, señaló que esos eran autoatentados planificados por la CIA. Es decir, la cara de Lina Rona en imágenes, hablando con su pendenciero tono característico, con un casco y una chaqueta militares (detalle, por demás, patético) eran un montaje de la CIA.
Previo a estos hechos, el presidente aspirante a monarca, en uan reunión con mujeres que apoyan la enmienda constitucional, ordenó a los policías echar “gas del bueno” y meter preso a los estudiantes que quemen propiedades y tranquen calles, con la amenaza explícita de “raspar” al jefe policial que no acate esa orden. Claro, como la línea recibida era que había que reprimir a los “incendiarios”, como Chávez llamó a los “estudiantes de la oligarquía”, estaba claro lo que había que hacer. Pero es que son tan chambones, tan malazos para simular…
Luego de arremeter salvajemente contra la marcha estudiantil de ayer, la policía metropolitana (transferida de la alcaldía metropolitana al ministerior de interior y justicia por el alcalde saliente, Juan Barreto, ante la inminencia de la pérdida de ese bastión por parte del gobierno) “encuentra” en el camión que lleva los parlantes, tres gaveras repletas de bombas molotv y un bidón contentivo de gasolina. En una improvisada rueda de prensa ante los medios que cubren las manifestaciones, el comisario Carlos Meza, director de la PM, también con casco y chaleco militar, informa del hallazgo y no se ahorra detalles ni especulaciones detectivescas. Obviamente, las bombas son hechas por los estudiantes, porque tienen trapos negros “y ese es el color de ellos. el que siempre usan. Negro, negro de muerte, de destrucción”, sentencia, convencido de que su argumento es límpido e impecable. Claro, los chicos en una época usaron franelas negras con la palabra “Resistencia”, y a veces se convocaba a la gente a vestirse de negro (por el luto que se guardaba a la democracia). Esto bastó al suspicaz policía para determinar de quién podían ser las bombas.
Se llevan detenido al conductor, por supuesto, y lso estudiantes, convencidos de que esas gaveras no estaban ahçi cuando ellos comenzaron a marchar, se desplazan, luego de poder reagruparse, hasta la comandancia general de la Policía Metropolitana, para denunciar que el procedimiento tençia vicios ya que se hizo la requisa sin testigos ni la presencia de un fiscal del ministerio público. Los policías estaban malgeniados y nerviosos y los alejan de camión. Como ellos insisten en tomar con sus celulares las imágenes de la manipulación que se estaba haciendo del camión de manera ilegal, los policías arremetieron a golpes y patadas contra los estudiantes (una chica entre ellos) y les arrebataron los celulares. A la chica la sacaron a empujones del lugar y a los cuatro compañeros de ella los dejaron detenidos.

Vale hacer acá un corte. Cuando la policía disolvía las manifestaciones de los estudiantes en Chacaito, los muchachos corrían por las calles adyacentes y, cuando comenzaban a reagruparse, pasaban varias motos de civiles con dos hombres en cada una, disparando contra los grupos de estudiantes. Eso ocurrió en varias oportunidades hasta que fueron avistados por la policía de Chacao que les persiguió hasta darles alcance frente al Centro Comercial Tolón, con ayuda de la policía de Baruta, y les incautaron varias armas de fuego. Los detenidos fueron pasados a las órdenes de la fiscalía. Eso ocurrió un paralelo a la detención del conductor del camión y un poco antes de la detención de los estudiantes en la comandancia de la policía metropolitana (previa andanada de palos, por supuesto).

Esa noche, con el material fresquecito, VTV (el canal de todos lso venezolanos) muestra el video con las declaraciones del comandante de la policía mostrando las bombas molotov que estaban en poder de los estudiantes (incendiarios, ya les había dicho Chávez, dando la orden de reprimir). Con el apuro de adelantársele a Globovisión a fin de poder marcar la pauta con su visión de la noticia, olvidaron editar el video. Ese mismo video fue grabado por los estudiantes y analizado durante una rueda de prensa que dieron en el Aula Magna de la Universidad Católica Andrés Bello. En él se ve a un funcionario policial llenando las botellas con el bidón blanco y colocándoles los trapos negros dentro del camión, segundos antes de bajarse del mismo y declarar a los medios presentes, dictaminando la responsabilidad in situ de los estudiantes en la posesión de ese, valga la palabra, incendiario cargamento. El video, de inmediato, fue editado y colgado en la página web de la televisora estatal.

Bástese observar el detalle del peculiar anillo de la mano derecha que llena los bidones, y su asombroso parecido con el anillo que tiene… ¡El comisario Meza! ¡Dios, no puede ser!
Como colofón de esta historia, vale acotar que el conductor del camión sigue detenido, mientras que los miembros de los paramilitares de La piedrita, detenidos con armas de fuego en su poder (una de ellas solicitada por hurto común) recibieron de la indulgente jueza 49 una orden sustitutiva de libertad.
Y, como noticia de última hora, las protestas de hoy en Valencia fueron reprimiidas por la Guardia Nacional, y a los muchachos detenidos se les llevó al CORE 2 (es decir, una instalación militar).
Uy, Chávez, si en diez años ya se te ve el talante gorilón, no te imagino gobernando de por vida.